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Antígona o Ismena

Antígona e Ismena, por Thomas Armstrong
Antígona e Ismena, por Thomas Armstrong


Yo últimamente he pensado que para que Antígona exista debe existir del mismo modo Ismena. Esto podría resultar banal pensarlo como frase suelta pero no lo es en lo aboluto. Paso a explicar por qué...Recordando un tanto la tragedia de Sófocles, ahora pienso que una decisión bastante triste y desafortunada es la que toma Ismena al obedecer sumisamente el mandato de Creonte de que el cadáver de Polínices permanezca insepulto. Siendo Polínices hermano de Ismena y de Antígona, parece claro que en las tragedias griegas casi siempre predomina un SÍ y un NO. De ambas hermanas, Antígona toma el partido de los dioses, y decide darle cumplimiento a las exequias de Polínices, aún contraviniendo la orden de Creonte, la cual se ha publicado por todo el reino de Tebas. Sin embargo, Ismena simplemente al no decidir darle sepultura a su hermano, permanecerá inquieta y desubicada, angustiada y sobresaltada, pesarosa y desencajada, todo ello por renunciar a su derecho familiar que en cierta medida, tanto Creonte, como la misma Antígona, le han usurpado. De allí la complejidad y lo inefable de esta tragedia griega, la tragedia de Antígona es la tragedia vivida por mucha gente en la vida.


Un viejo amigo, antiguo colaborador de este blog, me estuvo explicando hace ya algún tiempo, que el hecho de no querer o no poder darle sepultura a un ser querido, se daba cuando "otro", que a veces tiene nuestra propia sangre - esto pienso yo - se apropia del cadáver sea porque él o ella se considera nuestro antagonista político, militar o religioso (esto último fueron sus palabras). ¡Y en cuántas guerras ha ocurrido siempre lo mismo!

Tanto si vemos la muerte por ejemplo del líder africano Patrick Lumumba (adversario político en el Congo en los años 60), como si vemos el ultraje que también iba a recibir Patroclo y el recibido por Héctor (adversarios militares en la Ilíada), así como también en nuestro siglo XX el genocidio burocratizado contra los judíos en Europa, llevado a cabo por las SS y por el Partido Nazi
, nos daremos cuenta inmediatamente que el tema y el mito de Antígona sigue vivo y seguirá vivo siempre en nuestra sociedad.

A mí me gustaría proponer una categoría para el estudio psicológico de quienes han sido privados de enterrar o hacerle funerales a un ser querido, sea por la apropiación real o simbólica del cadáver de ese ser. Al hecho de no querer o, sólo en algunos casos, cuando no se puede enterrar o cremar el cadáver de nuestro ser allegado, lo llamo Ismenismo. ¿Y por qué ismenismo?

Porque Ismena en la tragedia Antígona de Sófocles no quiere o no puede enterrar a su hermano, so pena de perder su propia vida; debido a que "otro" se apropió del cadáver de su familiar, llámese Creonte o Antígona.

Autor: Sócrates Adamantios Tsokonas