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Temas horacianos: el vino

El vino

Esta antología, que se propone presentar en forma general los testimonios clásicos y no clásicos de una constante búsqueda del placer, del olvido de la inspiración en el beber vino, no reviste carácter exhaustivo, y acaso sea el punto de partida de posteriores investigaciones.

La vid, que quizá haya sido importada de Siria y tomado importancia en la economía griega alrededor de los siglos CII y VII a.c. junto con el trigo y el olivo que es uno de los cultivos fundamentales del Mediterràneo y juega un papel preponderante en la cultura occidental. Las palabras que designan al vino, latin vinum, parece ser de origen mediterráneo, es decir, no indoeuropeo, y se ha intentado la filiación semítica, la cual resulta poco convincente. La segunda denominación latina para el vino, merus (adj) designa al vino puro sin mezcla. Paradójicamente, la costumbre griega parece haber sido tomar el vino no puro, como lo muestra la denominación en el griego kearì, literalmente “mezclado”.

En la tradición griega, al circular el vino en los banquetes, se participa del festín de los dioses y se realiza la comunión entre el hombre y la divinidad, cuando se bebe desmesuradamente, el hombre es apresado por la alegría del vino que lo lleva a un nivel superior de ruptura con lo puramente humano, y lo precipita en la locura. Otro aspecto de la tradición griega es el de la inspiración divina para la creación, concedida al beber, por participación con el espíritu del vino. La tradición latina sigue en gran medida a la griega, pero se enfatiza al recurrir al vino para el olvido de las penas y la unión de Baco y Venus. De ambas no se consideran aquí las múltiples derivaciones al culto de Dyonisos como Dios de los pámpanos y del vino.

La tradición hebrea sanciona la búsqueda del olvido y del placer en el exceso de las bebidas, pues esto conduce a la tiranía del vicio y el abandono de sí. Con el advenimiento del cristianismo el vino adquiere otra simbología (sangre del Señor), subsistiendo las ideas de que por un lado el vino quiebra las facultades mentales del hombre y su integridad si no se lo bebe moderadamente, y de que, por el otro, posibilita la participación en la naturaleza divina. Los textos no clásicos se acomodan en una y otra vertiente. Horacio se agrega a los testimonios de este aspecto humano y asigna un lugar importante en su obra al tema, y muchas veces, a imitación de los líricos griegos, invoca al vino como medio para el olvido de las preocupaciones, pero en una clima de moderación.

Sagradas escrituras, proverbios 23,29-35 “A quién desgracias?, ¿a quién, alboroto? ¿a quién disputa? ¿a quién , disgustos y reconvenciones?. ¿a quién ruinas en vano?, ¿de quién los ojos distantes? ¿Acaso no de los que se demoran en los vinos? ¿Acaso no de los que rastrean donde están las bebidas? No has de emborracharte con vino, sino frecuentad a los hombres justos y frecuentadlos en los paseos. Pues si entregas tus ojos a los vasos y a las copas, luego andarás más desnudo que un palo…”
ISAÍAS 5,11 “Ay de los que se despiertan a la mañana persiguiendo a las bebidas, y de los que la siguen hasta tarde; pues el vino los quemará por completo”

ISAÍAS 5,22 “Ay de vosotros, los vigorosos, que bebéis el vino, y de los señores, que mezclan las bebidas…”

OSEAS 4,10-11 “Y comen y no han de saciarse, practicaron idolatría, más no han de ir en línea recta, porque dejaron de cuidar al Señor. El corazón de mi pueblo ha albergado a la idolatría, el vino y la embriaguez”.

SABIDURÍA 2,7, “Llenémonos de vino costoso y de bálsamos y que no nos pase la flor de la primavera…”

Nuevo Testamento

GÁLATAS 5,19,21 “Y los frutos de la carne son evidentes:…envidias, borracheras, festines y cosas por el estilo, que os prevengo, como también os advertí, que los que hacen tales cosas no heredarán el Reino de Dios”.

CORINTIOS 11,20-22 “Pues reunidos para ello no es posible comer la cena, y mientras uno pasa hambre, el otro se embriaga. ¿Es que no tenéis casa para comer y beber? ¿O es que despreciáis la asamblea de Dios y avergonzáis a los que no tienen? ¿qué os diré? ¿Os alabaré?. En esto no os alabo”.

HOMERO, Odisea XXI 293-294 “El dulce vino, que daña también a los demás, te trastorna, si lo tomas con avidez y lo bebes desmesuradamente”.

HESÍODO, Los Trabajos y los días 368-369 “Al comienzo y al final del tonel hártate; ahorra en la mitad. Pues es la miseria la economía en el fondo”.

ALCEO DE MITELENE Fragmento 20 “Ahora es necesario emborracharse y beber algo de mala gana, ya que murió Nyrsilo".

Fragmento 44 “Ningún otro árbol plantes antes que la vid”.

Fragmento 41 “Bebamos ¿Para qué aguardamos las antorchas? Queda un dedo de día. Y descuelga las copas grandes, las pintadas. Pues el vino, que hace olvidar los males, el hijo de Semele y Zeus dio a los hombres. Vierte una y dos medidas en las fuentes llenas hasta el borde y que una copa empuje a la otra”.

ANACREONTE DE TEOS, Fragmento 64 (62)
“Vamos, ya, tráenos, muchacho, la jarra, para que la beba a la salud, de un sorbo, y echa en las copas diez partes de agua y cinco de vino, para que sin exceso nuevamente me agite por el furor báquico. Vamos, pues, dediquémonos al beber, excita con vino, ya no con tanto estrépito y palabrerío, sino embriagándonos con hermosos himnos”.

Fragmento 17 “Almorcé pellizcando un poco de una ligera torta, y apuré un tonel de vino, y ahora tiernamente pulso el arpa encantadora festejando a mi dulce joven amada”.

TEOGNIS DE MÉGARA, Fragmento 879-884
“Bebe el vino que de las cimas del Taigeto me dan las vides que el anciano querido, por los dioses. Theótimo plantó en las hondonadas del monte, trayendo desde la arboleda de plátanos agua fresca. Bebiéndolo alejarás las penosas preocupaciones, ataviado de tal coraza, estarás mucho màs ligero".

EURÍPIDES. Bacantes 381-385 “Y haz cesar las preocupaciones cuando el espíritu del racimo circule en el banquete de los dioses, y en las fiestas la crátera abrace con el sueño a los hombres coronados de hiedra”.

CATULO XXXII 1-7 “Minister vetuli puer Falerni inger mi calices amariores, ut lex Postumiae iubet magistrae ebria ancina ebriosioris , At vos quo lubet hinca bite, lymphae, vini pernicies et ad severos mígrate; hic merus est Tryonianus” “Niño que sirves el viejo Falerno, échame copas más amargas como la ley de Postumia, maestra, más amiga de la ebriedad que los granos de uva ebrios, lo ordena. Pero vosotras, aguas, ruina del vino, idos de aquí adonde queráis, y emigrad a los sombríos; aquí está el mero Thyoniano”.

HORACIO, Odas I,9 5-8 “Dissolve frigus ligna super large reponens atque benignuis deprome quadrium Sabina, o Thaliarche, merus diota” “Disuelve el frì, colocando leños sobre el fuego en abundancia y , benigno, vierte, Taliarco, el vino de cuatro años en un cántaro sabino”Odas I 11, 4-7- “seu plures hiemes seu tribuit Iuppiter ultimam, quae nunc apositis debilitat pumicibus mare Tyrrhenum, sapais, vina liquies et spatio brevi spem longam reseces…” “Ya sean muchos inviernos, ya sea el último que Júpiter asigne, el que ahora debilita al mar Tirreno con rocas adversas, saboréalos, purifica los vinos, y breve el tiempo, acorta una larga esperanza…”

Odas I 18, 1-9 “Nullam, Vare, sacra vite prius severis arborem circa mite solum Tiburis et moenia Catili; siccis omnia nam dura deus proposuit neque mordaces aliter diffugiunt sollicitudines. Quis post vina graven militiam aut pauperiem crepat? Quis non te potius, Becche pater, teque, decens Venus? Ac n equis modici trasiliat munera Libera, Centaurea monet cum Lapithis rixa super mero debellata…” “Varo, antes de la sagrada vida no habrás de plantar ningún árbol a lo largo del blando suelo del tibur y las murallas de Catilo; pues un dios ofreció todas las cosas adversas a los secos y no de otro modo huyen las mordaces preocupaciones. ¿Quién, después de los vinos, tiene en la boca a la pesada milicia o a la pobreza? ¿Quién mejor que tú, Padre Baco, y que tú, hermosa Venus? Y que nadie sobrepase los regalos del moderado Liber, ni advierta la lucha de los Centauros con los Lápitas declarada por el mero…

TIBULO, Elegías I 2,1-6-

“Adde merus vinoque novos compesce dolores, occupet ut fessi lumina victa sopor, neu quisquam multo percussum tepora Baccho excitet, infelix dum requiestcit amor. Nam posita est nostrae custodia saeva puellae, clauditur et dura iauna firma será” “Agrega mero y retiene con vino mis nuevos dolores, de modo que el sopor se apodera de las luces vencidas del cansado y que nadie despierte las sienes del aturdido por el mucho Baco, infecundo, mientras descanse mi amor. Pues le ha sido puesta a nuestra niña una fiera custodia y se cierra la puerta firme con duro pestillo”.

ELEGÍAS III 6,1-8-
“Candide Liber, ades-sic tibi mystica vitis Semper, sic hegera tempora vincta geras-aufer et ipese neum pariter medicande dolorem: saepe tuo cecedit muñere victus amor. “Radiante Lìber, asiste (sea que tengas siempre la mística vid, sea que lleves las sienes ceñidas con hiedra) y tú mismo que debes ser sanado, aleja mi dolor del mismo modo: a menudo el amor cae vencido por tu favor".

OVIDIO. El arte de amar, 237-244
“Vina parant animos faciuntque caloribus aptos; cura fugit multo diluiturque mero. Et Venus in vinis ihnis in igne fuit” Los vinos preparan los corazones y los hacen aptos para los ardores; la preocupación huye y se disuelve con mucho vino… y Venus en los vinos fue (como) fuego en el fuego.


ABU ABD MALIK MARWAN (El príncipe amnistiado)
”Cuantas veces la copa vistió el ala de la tiniebla con una técnica de luz resplandeciente. Pasé la noche escanciando a una gacelita en cuyos ojos había una deliciosa somnolencia que a mí me impedía dormir. Se escondía el vino, y llegué a pensar si, como todos temía su mirada…"

JUAN RUIZ ARCHIPRESTE DE HITA , Libro del Buen Amor.
"Hace perder la vista, mucho acorta la vida hace perder la fuerza a quien toma sin medida; hace temblar los huesos el buen seso se olvida, es con el mucho vino toda bondad perdida”.

“Sin embargo es el vino, de muy buena natura: muchas bondades tiene si se toma como mesura: al que bebe de más le saca la cordura, y hace así por el mundo toda maldad y locura".

ABEN GUZMÁN
“Cuando muera, estas son mis instrucciones para el entierro, dormiré con un una viña entre los párpados, que me envuelva entre sus hojas como mortaja y me pongan en la cabeza un turbante de pámpanos”.

TORRES DE VILLARROEL “Visiones y visitas”
“…en nuestra era los infantes se crían a los pechos de las cubas, los jóvenes repiten el vino como el agua y las mujeres lo cuelan como el chocolate…. Venus se abriga con la manta de Baco, y apenas se ve concurso de éstos que no tenga desenvolturas de fiesta bacanal”.

JOHN KEATS “Oda a un ruiseñor” “Oh por un trago de viñedo, que haya sido refrescado por largo tiempo en la tierra de profundas excavaduras, saboreando a Flora y al verde campo, la danza y la canción provenzal. Que yo pueda beber y dejar de ver el mundo y contigo desvanecerme lejos en el bosque oscuro…”

CHARLES BAUDELAIRE Las flores del mal.
“El alma del vino”
Fragmento. "Yo encenderé los ojos de tu mujer extasiada; a tu hijo le devolveré su fuerza y sus colores y seré para este frágil atleta de la vida, el aceite que fortalece los músculos de los luchadores. Yo caeré en tì, vegetal ambrosía, grano precioso lanzado por el eterno sembrador, para que de nuestro amor nazca la poesía, que brotará hacia Dios como una rara flor”.

JOSE HERNANDEZ, “El Martin Fierro” 7061-7066
“Es siempre, en toda ocasión,
el trago el pior enemigo.
Con cariño se los digo,
recuérdenlo con cuidado:
aquel que ofende embriagado
merece doble castigo."

ANTONIO MACHADO, Galerías
“Yo, como Anacreonte,
quiero cantar, reír y echar al viento
las sabias amarguras
y los graves consejos,
y quiero, sobre todo, emborracharme,
ya lo sabéis…¡Grotesco!

JUAN CARLOS DAVALOS, "Beber solo bajo la luna”
“Al pie del grave sauce que en mi jardín medita
junto al arroyo claro, entre matas de flores,
brindo vino a la luna que aguarda ya mi cita,
y contando mi sombra somos tres bebedores.
Mas la luna comprendo, mi invitación desdeña;
¿Ay! En buscar amigos mi corazón se empeña,
hoy que la primavera desborda en mi alegría.

RAUL COSTO OLIVIERI Tabernero (Tango)
Tabernero que idiotizas
con tus brebajes de fuego,
sigue llenando mi copa
con tu maldito veneno
hasta verme como loco
revolcándome en el suelo;
sigue llenando mi copa,
buen amigo tabernero.
Cuando me veas borracho,
canturreando un tango obsceno
entre blasfemias y risas
armar camorra a los ebrios,
no me arrojes a la calle, buen amigo tabernero.

HOMERO MANZI. Che bandoneón (Tango)
Hoy es noche de fandango
y puedo confesarte la verdad,
copa a copa, pena a pena, tango a tango,
embalado en la locura
del alcohol y la amargura.
……………………………………
Y esas ganas tremendas de llorar
que a veces nos inunda sin razón
y que el trago de licor, que obliga a recordar
si el alma está en “orsai” ché bandoneón.


Autora: María Alejandra Crespín Argañaraz