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Paideia 2da entrega


Paideia II

Por Raúl Zurita

Si en el anterior artículo hemos tenido oportunidad de maravillarnos ante la demostración palpable de los resultados de una educación para la vida, y en el caso de la "Anábasis" esa expresión es literal, ahora surge una pregunta lógica: ¿Cuál es el secreto de la educación griega?, la que conduce a la otra... Entonces ¿Qué es o en qué consiste la Paideia?

Ambas preguntas conducen a una misma respuesta... que no pretendemos contestarla aquí, pero sí nos adentra en el fenómeno de la actual Educación y su poca efectividad que es donde pretendemos desembocar en este ensayo, pues... ¿De qué nos sirve el mismo si no sacamos conclusiones para mejorar?

En un intento por acercarnos a esa cultura helenistica tan distante de nuestra realidad y conscientes de que las deducciones serán meras aproximaciones, no podemos dejar por eso de realizar el intento, pues por otra parte la mente racional aplicada al hecho de la investigación es capaz de tener grandes aciertos si se mueve con las debidas medidas de respeto a la verdad y prudencia y apegándose a una deducción veraz.

Nos apoyaremos evidentemente en escritos de la época y calificados autores posteriores. Los mismos al hablar de la educación griega, quizá debido a lo compleja de la misma, no encuentran más recurso que echarnos todo el cuento del desarrollo; bastantes ambiciosos seríamos si pretendiéramos resumirlas; lo que cabe es sacar unas cuantas conclusiones pertinentes y ese es mi objetivo; quizá en un tercer artículo, espero, podamos ahondar en lo que ellos subrayan.

Lo más resaltante de la Paideia en este momento y queremos llamar la atención es que es un proceso histórico, que se adosa a la vida de cada griego, en contraposición con nuestra educación, o mejor aun nuestro pobre concepto de educación, que pensamos que termina en cuanto adquirimos una serie de conocimientos escolares.

Por lo tanto la primera conclusión que se debe sacar es que los griegos estaban claros, la educación no es producto de un hecho aislado, para educarse hay que estar sumergido dentro de unos ambientes totalmente educativos; inmersos en un ambiente altamente educativo.

El otro concepto resaltante lo hemos oído muchas veces: lo que no educa, deseduca.
Aquí vemos una cualidad de la Paideia griega, la Polis educa. ¿Se han preguntado por qué la ciudad griega estaba llena de estatuas y obras de arte? ¿Por qué las enseñanzas no se encerraban en salones, sino que se daban en el ágora, en la plaza, el foro...? ¿Qué eran los peripatéticos?

Para los griegos de la antigüedad la educación estaba y debería estar en todas partes, en todo momento y en todo lugar...

¡Qué distantes están nuestras ciudades de ese ideal!

¿Qué tienen nuestras ciudades por todas partes en contraposición a esto? Publicidad, ocio, diversión y !ANARQUÍA! Esto es lo que nos educa, no es la escuela; ella nos da sólo conocimiento.

Pero volvamos a la Grecia antigua. Y en el hogar griego.... ¿Qué pasaba?

En el hogar está la otra parte del secreto, la mujer griega "estaba educada" para educar a un griego; eso es lógico, nadie da lo que no tiene. ¿Cómo es la educación en nuestras casas hoy?

Con esta pregunta detengo este ensayo, con toda la intención de generar inquietud y respuestas en el lector a modo de reflexión. ¿Qué opina? ¿Qué deberíamos hacer?