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Kazantzakis nunca fue excomulgado



KAZANTZAKIS NUNCA FUE EXCOMULGADO



Dentro de nuestras numerosas actividades, nos encontramos con muchos que creen que Nikos Kazantzakis fue excomulgado por la Iglesia Ortodoxa. Entre ellos algunos de sus auténticos admiradores como la actriz Melina Merkouri (que fue también Ministra de Cultura), quien escribe en su libro Nací griega, que Kazantzakis “vivía en Antibes exiliado y excomulgado”.


También existió un rumor de que fue supuestamente excomulgado por la Iglesia Católica, un rumor totalmente infundado por la simple razón que Kazantzakis no fue miembro de esa Iglesia.


Con intención de dar por terminado ese tema, resumimos aquí los datos que restablecen la verdad.


1. Kazantzakis creía en su propio “Dios”. Basta leer sus libros, su correspondencia, la obra “Un inspirado Nikos Kazantzakis” de Cleopatra Prifti, escritora y miembro honorífico de nuestra Sociedad, así como muchos estudios publicados en Le Regard crétois para comprender que no fue ateo, como frecuentemente se le tiene.


2. Respetaba los ritos de la Iglesia Ortodoxa en la medida en que ellos son parte inseparable de la tradición popular griega. Por ejemplo, pidió a un sacerdote ortodoxo de Nicea que bendijera la inauguración de su nueva casa que había comprado en Antibes. Con todo, no demostró condenar la Iglesia Ortodoxa por sus errores como religión institucionalizada (v. sus novelas Vida y hechos de Alexis Zorba, Cristo de nuevo crucificado y Hermanos Enemigos)


3. La Iglesia Ortodoxa de Atenas intentó, en vano, excomulgarlo. El Patriarcado Ecuménico de Constantinopla se opuso porque, además de otras razones, Kazantzakis pertenecía a la Iglesia de Creta, que era independiente de la de Atenas.


4. Después de la muerte de Kazantzakis, el gobierno conservador griego de la época, que tenía a Konstantinos Karamanlis como primer ministro, decidió que su entierro se realizase con dinero público. El velorio tuvo lugar en San Minás, la catedral de Heráklion, con la presencia del Arzobispo de Creta Eugenio, de 17 sacerdotes, de una enorme multitud y del ministro de Educación y Cultura, Aquiles Gerokostópulos. Según la tradición de la Iglesia de Creta, el más joven de los sacerdotes, Stavros Karpathiotis, sacerdote militar, acompañó el cadáver hasta su última morada. Este sacerdote fue castigado al día siguiente por su participación en el entierro, no por la Iglesia, sino por las autoridades militares.


5. Kazantzakis fue sepultado en el Castillo Martinengo por decisión unánime del consejo Municipal de Heráklion. No es verdad el rumor de que no fue posible sepultarlo en un cementerio porque estuviera “excomulgado”.


6. En 1963, el Patriarca Ecuménico Atenágoras I visitó Creta. Preguntáronle públicamente por qué Kazantzakis no había sido excomulgado. La respuesta del Patriarca fue categórica: Kazantzakis es grande y sus libros embellecen la biblioteca del Patriarcado.


7. Finalmente, respondiendo a una solicitud de Eleni Katsulaki, residente de los EEUU, el archivista del Patriarcado Ecuménico escribió el 13 de mayo de 2003: “Respondiendo, hago saber que después de haber sido realizada una minuciosa investigación en los Códices del Archivo, no se encontró ninguna excomunión”, (esta carta fue publicada en griego y en francés, en la revista Le Regard crétois, n° 28 – diciembre de 2003).



Fuente: Sociedad Internacional de Amigos de Nikos Kazantzakis. Boletín SYNTHESIS N° 30. Diciembre 2012.

Texto original en portugués, traducción libre de Sócrates Tsokonas.-