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CRISTO DE NUEVO CRUCIFICADO



Informe de lectura 
Primera Mitad de la Novela

"Cada cual tiene su hora decisiva. Cada uno solo puede juzgar y decidir cómo y cuándo encontrará la salvación". (Cristo de nuevo crucificado, Nikos Kazantzakis)

Algunos de nosotros nos hemos preguntado seguramente por la esencia del ser cristianos. La novela Cristo de nuevo crucificado nos ofrece todo un tratado social del cristianismo tal y como lo entiende Kazantzakis. La rica aldea de Licovrisí será el escenario donde el pope Grigoris no sólo no socorre a un grupo de perseguidos de las costas del Mar Negro, sino que además los calumnia gravemente. En contraparte, tenemos al pope Fotis, quien asume la conducción del éxodo de su rebaño. El pope Fotis sale del Ponto con los sobrevivientes de las masacres turcas en el lugar y luego de tres meses de marcha, él y su grey han perdido ya algunos miembros quienes han perecido por el agotamiento y el hambre y es éste el momento cuando llegan a Licovrisí en calidad de suplicantes ante el soberbio y egoísta pope Grigoris, quien les niega alimentos y refugio a los perseguidos y sobrevivientes, siendo estos igualmente griegos y cristianos. No obstante su dignidad permanecerá intacta e incólume.

Para Kazantzaki "Cristo está en todas partes, ronda alrededor de nuestra aldea, llama a nuestras puertas, se detiene delante de nuestro corazón pidiendo una limosna. Está pobre, hambriento, sin techo, delante de esta rica villa donde viven y medran los agás, los Ladas, los popes Grigoris. Es pobre y tiene hijos que tienen hambre. Mendiga y llama a las puertas, llama a los corazones y se le echa puerta tras puerta y corazón, tras corazón." Cristo de nuevo crucificado. Cap. X. Pomaire: Barcelona (España), 1976.

En otro pasaje el mismo Kazantzakis nos ofrece ese verdadero sentido del ser cristianos, la esencia del cristianismo, el encuentro con el maestro:

"—Hermanos —dijo al fin—, cada resolución del hombre es parecida al fruto del árbol. Lenta, pacientemente, gracias al sol, a la lluvia, al viento, el fruto madura y cae. Tened paciencia, hermanos, no preguntéis a nadie. La hora bendita llegará también para vosotros: entonces no tendréis ya que preguntar. Tranquilos, sin que esto os cause ningún daño, dejaréis mujer, hijos y negocios. Os desembarazaréis de todas esas perlitas y encontraréis la Gran Perla: Cristo." Cristo de nuevo crucificado. Cap. X. Pomaire: Barcelona (España), 1976.

Con respecto a la lucha que inician y sostienen los más humildes, Kazantzakis ofrece aquí otro pensamiento esclarecedor:

"Aquel que lucha y sufre sobre un terrón de tierra, sufre y lucha sobre toda la tierra. ¡Estaré con vosotros siempre! Aquí, en Licovrisí y en la montaña, en nuestras tierras. Es aquí donde Dios en su bondad me ha colocado, es aquí donde me ha ordenado combatir. Cada terrón de tierra es también un Santo Sepulcro." Nikos Kazantzakis. Cristo de nuevo crucificado. Cap. X. Pomaire: Barcelona (España), 1976.