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Alcmeónidas

Pericles practicando la oratoria



ALCMEÓNIDAS 430 a.C.

Autor: José Antonio Gutiérrez Alcoba


Nuestro antepasado
Combatió con Adrasto
Ante las murallas de Tebas
hermano contra hermano
Nadie supo
De él
Dicen,
Raptado al inframundo por los dioses
Allí
Desde entonces
Ilumina a los hombres por medio de sueños
Ocultos acudimos
Para que nos asista en esta hora
Dormidos sobre pieles de cabras desolladas
Su hijo
Vengó la traición de aquel
Por la tentadora ajorca
Con la vida de su madre Erífile
Las augustas
Le hostigaron
Enloquecido
Fue a Delfos
Hasta no ver
Le dijo
Una tierra
No vista
Por el sol
No cesarán
Cerca de la desembocadura del Aqueloo
Vio la roca emergida de Acarnania
Y allí entre la arena y el agua
Amasó su casa
Oculto para siempre
El hijo del héroe
Que salva a los griegos
Con oráculos saludables.
Al borde mismo de la muerte
Imploramos
Diosa tutelar
De nuestra amada ciudad
Líbrala
De este pavor
De volver
Al abismo
Agobiado
Cuatro centurias luego
Aborrecen la estirpe
De mi tierra
Martirizada
Huid
Se escuchó
Han caído las murallas de Pylos
Los botes están dispuestos
Los avíos
Daréis la vuelta
Por las islas Equinadas
Plagadas de los bárbaros
Que un día
Darán cuenta del horror
Id
Con el favor de los dioses
Poned la proa
Al Ática
Y decid
A los hijos de Codro
Suplicantes
Que nuestra común gloria
Será el sol de la nueva tierra


Ahora mensajero
Ve al ágora espartiata
Ante la dura cerviz de los heráclidas
descendientes de los dorios
A nuestros enemigos ancestrales
Vuela hacia el Peloponeso
y diles de nuestra parte
Que Atenas jamás será un cuartel.