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75 Aniversario Día del OXI



28 de octubre de 1940

El 28 de octubre de 1940, a las tres de la mañana, el embajador italiano en Atenas, por orden de Mussolini, fue a la residencia del entonces primer ministro Ioannis Metaxás y presentó su ultimátum. En esto, no más - no menos, el dictador italiano solicitó la entrada del ejército de Italia en varios lugares estratégicos de Grecia, por lo que sería otro protectorado del eje.

Columna de soldados griegos


Ioannis Metaxás rechazó el ultimátum con la frase "Bueno, ¡esto significa guerra!", Una posición que expresó el sentimiento de todos los griegos. El ultimátum italiano estaba en consecuencia con las acciones tanto de la Alemania nazi como de la Italia fascista, en toda Europa y África. Esto también fue precedido el 15 de agosto de 1940, por el torpedeo de Elli, buque de guerra griego que estaba en el puerto de Tinos, por un submarino italiano, así como también por la propaganda de los periódicos italianos controlados por Mussolini de que las fuerzas griegas actuaban agresivamente en Albania.

Mujer griega con un icono ortodoxo o una fotografía bendiciendo al soldado


En la mañana del 28 de octubre Ioannis Metaxás se dirigió al pueblo griego a través de la radio. En la proclamación, este dice:

"En el momento que señala lucharemos por la independencia de Grecia, la integridad y el honor.
[...]

* Ha llegado el momento de que Grecia luche por su independencia. Griegos, ahora debemos demostrar si somos dignos de nuestros antepasados y de la libertad que nuestros Padres nos dieron. Luchad por la Patria, por vuestras esposas, por vuestros hijos y por las sagradas tradiciones. Ahora, sobre todas las cosas, luchad!" * 



A las 5:30 de la mañana, media hora antes de la expiración del ultimátum, el ejército italiano comienza su invasión. El Estado Mayor había planeado la defensa desde tiempo atrás y el ejército griego logra paralizar las divisiones italianas en Pindo y Kalpaki de Épiro. El Duche (como cariñosamente le llamaban a Benito Mussolini) quería avanzar muy rápidamente en Ioánnina y Metsovo, pero el ejército italiano, los tanques y la aviación italianos no sacaron del camino al soldado griego que estaba luchando por su libertad.

El primer comunicado militar del 28 de octubre, grabado profundamente en el alma de los griegos, es el siguiente: "Las fuerzas de los ejércitos Italianos agredieron a las 05:30 horas de hoy a nuestras unidades avanzadas de la Frontera Greco-albanesa. Nuestras fuerzas a defender la Patria".

El espíritu griego demostraría una vez más su valor. El contraataque de 14 de Noviembre al 17 de Noviembre, dio el chance a los Italianos para la retirada. Los griegos ocuparon áreas en el Épiro del Norte, como Korce el 21 de Noviembre, al final de mes Mosjópolis y a principios de Diciembre liberaron Delvino, Argyrokastro y Agio Saranda. A principios de Enero de 1941 los griegos capturaron el búnker de Klisoura y los Italianos, con 27 divisiones enteras en retirada habían llegado a una distancia de 60 kms de la frontera Greco-Albanesa.

El Arzobispo de los Atenienses y de toda Grecia bendice a los soldados del '40


En la primavera de 1941, el 9 de Marzo, Mussolini inicia la "ofensiva de primavera". El ejército italiano con fuerzas repotenciadas (400 artilleros, 12 divisiones y 400 aeronaves) y una buena organización culpa a las fuerzas griegas. Pero las fuertes defensas griegas obligan a Mussolini a reconocer la derrota en Italia el 26 de Marzo de 1941.

Cerrando este texto tenemos que destacar que la victoria griega se retrasó, o mejor dicho, cambió por completo el programa de Hitler. Grecia en aquellas horas oscuras era el único país que resistió a los planes y a la locura del Eje.


AA

Fuente principal:
http://www.matia.gr/
Traducción basada en Google, tanto de la reseña como más abajo de la letra.
Fuente secundaria:
*(http://www.colectivo-rousseau.org/)*


NOTA 1: UN HOMENAJE A LAS MUJERES DEL ÉPIRO QUE SE SACRIFICARON POR LA PATRIA Y POR LA LIBERTAD. FUENTE DEL VIDEO: YOUTUBE.


NOTA 2: MÁS INFORMACIÓN DE ESTA FECHA PATRIA EN NUESTRO SITIO WEB EN LOS SIGUIENTES ENLACES:


NOTA 3: AGRADECEMOS AL SEÑOR JORGE ANAGNOSTÓPULOS POR HABERNOS ENVIADO INFORMACIÓN DETALLADA DE ESTA FECHA TAN IMPORTANTE PARA GRECIA Y POR REPRESENTAR DE LAS PRIMERAS VICTORIAS DE LOS ALIADOS DURANTE LA SEGUNDA GUERRA MUNDIAL. AGRADECEMOS IGUALMENTE AL BLOG LA PASIÓN GRIEGA DEL CUAL HEMOS TOMADO UNA INFORMACIÓN DETALLADA EL AÑO PASADO SOBRE ESTA GRAN BATALLA ÉPICA DE LOS GRIEGOS EN EL FRENTE GRECO-ALBANÉS CONTRA LOS FASCISTAS DE MUSSOLINI.


NOTA 4: LETRA DE LA CANCIÓN DEL VIDEO:

Letra: Πυθαγόρας
Música: Γιώργος Κατσαρός
Cantante del video: Δήμητρα Πετροπούλου

Γυναίκες Ηπειρώτισσες
μέσα στα χιόνια πάνε
κι οβίδες κουβαλάνε
θεέ μου τι τις πότισες
και δεν αγκομαχάνε

Γυναίκες Ηπειρώτισσες
ξαφνιάσματα της φύσης
εχθρέ γιατί δε ρώτησες
ποιον πας να κατακτήσεις
Γιαννιώτισσες Σουλιώτισσες
ξαφνιάσματα της φύσης
εχθρέ γιατί δε ρώτησες
ποιον πας να κατακτήσεις

Γυναίκες απ’ τα σύνορα
κόρες γριές κυράδες
φωτιά μες τους βοριάδες
εσείς θα είστε σίγουρα
της λευτεριάς μανάδες

Γυναίκες Ηπειρώτισσες
ξαφνιάσματα της φύσης
εχθρέ γιατί δε ρώτησες
ποιον πας να κατακτήσεις
Γιαννιώτισσες Σουλιώτισσες
ξαφνιάσματα της φύσης
εχθρέ γιατί δε ρώτησες
ποιον πας να κατακτήσεις







Traducción de la letra

Mujeres del Épiro
marchan dentro de la nieve
llevando balas de cañón
Dios mío con qué las bendeciste
que no se tambalean

Mujeres del Épiro
maravillas de la naturaleza
enemigo por qué no preguntaste
a quién vas a conquistar
Mujeres de Ioánnina, Mujeres de Souli
maravillas de la naturaleza
enemigo por qué no preguntaste
a quién vas a conquistar

Mujeres de las fronteras
hijas viejas señoras
fuego en medio de los vientos
ustedes serán seguramente
las madres de la libertad

Mujeres del Épiro
maravillas de la naturaleza
enemigo por qué no preguntaste
a quién vas a conquistar
Mujeres de Ioánnina, Mujeres de Souli
maravillas de la naturaleza
enemigo por qué no preguntaste
a quién vas a conquistar







La tumba de Anfípolis en Grecia

 

Monumento para un general de Alejandro Magno

Atenas, 1 oct (EFE).- Los arqueólogos griegos creen haber desvelado el misterio que rodea a la tumba de Anfípolis, un túmulo de la era alejandrina del que se llegó a especular que podría contener incluso los restos del propio Alejandro Magno.

Después de tres años de excavaciones, los expertos en torno a la arqueóloga Katerina Peristeri han llegado a la conclusión de que se trata de un monumento construido en memoria de Hefestíon, uno de los generales de Alejandro Magno.

Según Peristeri, la tumba fue construida en el último cuarto del siglo IV a.C. en honor al citado general, amigo íntimo de Alejandro Magno.

Los expertos llegan a esta conclusión después de haber descubierto en la tumba dos inscripciones, cada una de las cuales incluyen tres especies de rúbricas: “parélavon” (recibí); el monograma del general de Alejandro Magno y la firma “And” que se atribuye a otro general de Alejandro, Antígono.

Peristeri cree que estas inscripciones constituyen un “contrato de construcción”, lo que destaca, a su juicio, la importancia del monumento.

Desde un principio se había barajado la posibilidad de que la tumba, de no ser de Alejandro o algún familiar suyo, habría pertenecido a un alto general.

Los arqueólogos creen que de esas inscripciones se puede deducir que el monumento fue construido por Antígono -por orden de Alejandro Magno- para Hefestíon, quien murió un año antes que el emperador.

“Se trata de una interpretación muy interesante”, comentó hoy a la cadena de televisión privada Skai la profesora de arqueología en la Universidad de Salónica Jrysa Paliadeli.

Paliadeli destacó que otro argumento, además de las inscripciones, que fortalece la tesis de que se trata de un monumento dedicado a Hefestíon es que “con seguridad podemos atribuir la construcción del monumento de Anfípolis al último cuarto del siglo IV a.C o a los primeros años del siglo III”.

“Se ha hecho un trabajo importante. Hay mucho trabajo aún por hacer y en los próximos años debatiremos los nuevos hallazgos y sus interpretaciones”, recalcó Paliadeli.

Otros arqueólogos contestan la estimación de Peristeri y atribuyen el monumento de Anfípolis a los tiempos romanos.

También hay división de opiniones sobre la pertenencia del león de Anfípolis, otro monumento que está en las cercanías, a la tumba.

Peristeri estima que inicialmente este león estaba puesto a la cima del túmulo, pero algunos de sus colegas rechazan su interpretación y consideran que eso es imposible debido al tamaño y peso enorme del animal, hecho en mármol y con una altura de 5,30 metros.

En noviembre pasado, los arqueólogos hallaron los primeros restos mortales en la tumba de Anfípolis, tras abrirse camino a lo largo de varios pasillos y salas de este yacimiento, situado en el noreste del país, que con una altura de 30 metros y un muro circular de 497 metros podría ser el más grande de Grecia.

Por ahora, sin embargo, todavía no hay claridad sobre a quién pertenecen los huesos, únicamente que se trata de cinco personas.

Los huesos se encontraban en un sarcófago de piedra caliza, en los que había un ataúd de madera, y a una profundidad de 1,60 metros debajo de la tercera cámara de la tumba.

Además, se hallaron dispersos trozos de hierro, clavos de cobre y elementos decorativos del ataúd. EFE.



Primer Premio Concurso Literario







PRIMER PREMIO DEL CONCURSO LITERARIO "LA PEQUEÑA GRECIA" 2015
PARA LA AUTORA MARISA FABIANA CRAVINO

"MELINA MERCURI Y LA RESTITUCIÓN DE LOS MÁRMOLES DEL PARTENÓN"

Nada fue más emocionante para mí que ascender lentamente por las laderas de la colina que conduce a la Acrópolis de Atenas.  Caminar por los mismos senderos que, sin dudas, recorrieron hace siglos, Sócrates, Platón y Aristóteles entre otros.  Mirar el mismo cielo azul que ellos miraron, escuchar el viento silbar entre los olivos, tal como también ellos habrán oído…..Y llegar a la cumbre, en la que se alza, majestuoso, el Partenón.  El maravilloso templo dórico dedicado a la diosa protectora de Atenas, Palas Atenea, se levanta allí, orgulloso, imponente, desafiando el paso del tiempo, más allá de sus heridas. Heridas propiciadas en algunos casos por caprichosos movimientos de la tierra. Pero en su mayoría, estas heridas fueron provocadas por la incomprensión de aquellos que no ven la cultura como una manifestación social sino como un objeto exótico de apropiación.  El Partenón sigue en pie y en su lugar, pero sus frisos ya no.  Thomas Bruce, conde de Elgin, diplomático británico ante el imperio otomano durante su dominación  en Grecia, se los llevó de Atenas en el siglo XIX y desde entonces los conocidos como Mármoles de Elgin se exhiben en el Museo Británico en Londres.

 Y no es el único caso.  A su lado, a poca distancia, se encuentra el Erectión, magnífico templo que se destaca  por sus columnas. Las Cariátides son seis doncellas, todas ella parecidas pero diferentes.  En el Erectión hay réplicas que buscan evitar el deterioro de las Cariátides genuinas, las que se encuentran en el Museo de la Acrópolis.  Pero allí no están las seis. Una de ellas fue arrancada del lado de sus hermanas y yace lejos y solitaria en un país extranjero.

Muchos son los ejemplos que aluden al ultraje del que fueron víctimas las culturas antiguas.  Los pueblos reclaman, pero son ignorados. La lucha continúa.

Y si de luchar se trata, existió en Grecia una incansable luchadora, que dedicó gran parte de su vida a lidiar con los inescrupulosos.  Me refiero a Melina Mércuri.

Melina Mercuri - Nunca en domingo (1960), por Jules Dassin


Esta ateniense nacida en 1920 era nada menos que la nieta del Gran Spyros Mércuri, alcalde de Atenas por varias décadas.  Su hermano también incursionó en el mundo de la política, pero fue su abuelo quien le sirvió de guía y ejemplo. Pese a esto, Melina no fue conocida en un principio por la política sino por su carrera de actriz y cantante.  Protagonizó filmes nominados para distintos premios, como Stella y  Nunca en domingo. 

Cuando se instaló en Grecia el Régimen de los Coroneles en 1967, Melina se comprometió activamente en la lucha contra la dictadura.  Vivió exiliada en Francia entre  los años 1967 y 1974, tiempo que duró dicha dictadura. Estando en aquel país,  el coronel Stylanos Pattakos le retiró la ciudadanía griega. Cuando Melina se enteró de este hecho, manifiestó  enérgicamente: "Yo nací griega y moriré griega. Stylanos Pattakos  nació siendo fascista y morirá siendo fascista”. Justamente, “Nací griega” (Γεννηθηκα Ελληνιδα) es el nombre de su autobiografía.

Tras la caída del régimen, Melina volvió a su amada Grecia. Entonces si se dedicó al mundo de la política, abandonando definitivamente los escenarios y los camarines.  Formó parte del PASOK (Movimiento Socialista Panhelénico) y en 1981 se convirtió en la primera mujer griega en ocupar el cargo de Ministra  de Cultura, nombrada por el primer ministro socialista Andreas Papandreu,  cargo que cubriría hasta 1989 y volvería a ocupar más tarde entre 1993 y 1994. Desde ese cargo propuso la creación de la Capital Europea de la Cultura.  Atenas fue elegida como tal en 1985. También desde ese cargo, Melina luchó incansablemente por la recuperación de los frisos del Partenón.  Gran Bretaña había prometido devolver los mármoles y otras obras en distintas oportunidades, por ejemplo “tan pronto Grecia alcanzara la independencia”, hecho que ocurrió en 1822.  Entonces, Gran Bretaña sostuvo que en Grecia no estaban dadas las condiciones adecuadas para cuidar tales objetos.  Por eso es que la construcción de un nuevo y moderno Museo de la Acrópolis se convirtió en el objetivo número uno para Melina. Desde el ministerio convocó a un concurso arquitectónico para la construcción de un nuevo museo.  Hablaba de este tema a cada país adonde viajaba, explicando que… “la Acrópolis es un monumento único perteneciente a la Humanidad y debe de conservarse y preservarse entero”, y quelos mármoles son griegos y deben de volver a su cuna”.

Melina y su esposo, el cineasta Jules Dassin crearon la Fundación Melina Mercuri,  la cual, con los beneficios obtenidos por sus películas,  ayudaba a la conservación de los monumentos de la Acrópolis y a las iniciativas para la recuperación de las esculturas.

El proyecto del museo finalmente fue adjudicado al arquitecto suizo Bernard Tschumi quien junto a un socio griego, Mijalis Fotiadis, diseñaron un magnífico edificio; grande, luminoso, vidriado de cara al Partenón, para que los visitantes sintieran que mientras que caminan por los pasillos del museo, están a la vez  ascendiendo la colina hacia la Acrópolis. Y al llegar al piso superior, una moderna reconstrucción del Partenón muestra los frisos del Templo, con una clara identificación de cuáles faltan por culpa del conde de Elgin.  Pese a la construcción de este magnífico museo, Gran Bretaña siguió mirando para otro lado, ignorando sus promesas y obligaciones morales.  Es más, el año pasado entregó al gobierno ruso una de las obras pertenecientes al Partenón para que aquellos la exhibieran en el Hermitage en San Petersburgo, generando con esta actitud el entendible enojo del pueblo griego.

 Los trabajos en el museo se demoraron debido al hallazgo de restos arqueológicos de una ciudad enterrada justo en el lugar donde se emplazaría el mismo.  Estas demoras impidieron que Melina pudiera ver y disfrutar de su idea.  Muere en Nueva York en 1994 a los 73 años víctima de cáncer de pulmón.

Melina fue sin dudas un personaje de esos que no se olvidan y que perdura en la memoria popular mas allá del tiempo y de las circunstancias políticas.  Fue y es amada por todos los griegos a pesar de los colores partidarios y las crisis económicas.  Es un ícono de lucha, de perseverancia y de amor a la patria y a su legado cultural.  Es digna de admiración y debería ser tomada como ejemplo a seguir no solamente por los griegos sino también por otros pueblos.  Conocer su vida y su lucha me hicieron admirarla. Escribir sobre ella para que otros la conozcan, fue  un verdadero honor.

MARISA FABIANA CRAVINO



1910 - Desde Argentina por la Patria Madre

Desembarco simbólico anual de los inmigrantes en Berisso, Argentina
 
 
MENCIÓN DE HONOR CONCURSO LITERARIO "LA PEQUEÑA GRECIA" 2015 
PARA LA AUTORA MARÍA VICTORIA ESPINEL JALARIS
 
 
 
"1910. DESDE ARGENTINA POR LA PATRIA MADRE"
 
 
 

Puerto del Pireo, otoño de 1909..... desde las costas, desde las islas, desde los valles , desde las montañas, desde la sangre y el llanto de la Hélade, huyen en un barco hombres jóvenes y niños y algunas mujeres , escapando del tormento, de las balas y la desgracia que arrastra la cadena turca , van sigzagueándole a la muerte.... Marsella , Francia ......suben paisanos en desesperación al barco..... Puerto de Santos , Brasil , Navidad de 1909......Pronto el barco atraca.....Allá lejos , en Grecia , nuestras madres y hermanos , estarán rezando en la iglesia antes de la cena ......aquí unos hombres de piel negra suben y bajan la planchada , carga y descarga , traen frutas extrañas , desconocidas, aromadas , verdes , blancas, rojas ,amarillas , bolsas de café , maderas.....algunos paisanos corren planchada abajo hacia el territorio llamado Brasil, las palmeras son altas , delgadas , bosques de palmeras y arena blanca.....mi hermano Nikolaos toca el xantouri , mi hermano Anarguiros toca el bouzouki y canta ....Guiorguios, yo, hablo lejano con el mar de mi isla y  vienen todas las lágrimas del mar....Puerto de Buenos Aires , primavera de 1910.....Desembarco, parados en la rada unos hombres jóvenes hablan en griego y en armenio....Aquí estamos hermanos , atravesando mares conocidos , Egeo , Mediterráneo, Atlántico.....huidos , escondidos de la muerte del cuchillo turco .....El Pireo, Marsella ,Santos ....ahora buscamos los puertos que llaman Buenos Aires , Rosario , Berisso ....¿alguien sabe algo más?-----el silencio y las lágrimas responden ....nadie sabe .....nadie sabe nada ....llegan a la tierra austral de la libertad .....los pasos comienzan a dispersarse solos , bajo la suela de sus botines marineros , aún con arenas , tierras y sales de las Cícladas , de las Espóradas, de Macedonia , Argos y Moriá, de Tesalónica y Épiro ....Sólo la fuerza , la inmensa temeridad de la Historia y las Ciudades Santas, Konstantinopla , Esmirna y la presencia de la sangre vuelta a la Patria - Madre- Grecia , allá guardada, allá acribillada por los turcos y la injusticia ......Las viejas valijas, los baúles de madera, los atados de ropa amanecieron dispersos en los puertos de la diáspora.......Puerto de Berisso, verano de 1910.....del otro lado del dock del puerto , hay en la Ensenada una taberna de griegos .....se llama Kalaipolitis ......Vamos a juntarnos hermanos , vamos .... estiba, carga , descarga , frigoríficos , dieciséis horas de trabajo día a día .......humo , licor , cantos en griego, bailes de hombres agarrados de los hombros , agarrados de un pañuelo , transpasados de nostalgia y soledad y desgarro y fuerza , fuerza , Fuerza ......Vamos a Juntarnos , Vamos a Juntarnos , Vamos a Juntarnos .......


Autora y  Copyright:  María Victoria Espinel Jalaris
Para comunicarse con la autora escribir al siguiente correo: 

aeras314@yahoo.com.ar


Foto por RONEN ZVULUN/Reuters lun, 10 ago 2015 1:25 p.m. E.D.T.




El Alma de los Muertos en Homero

Odiseo, Hermes y Elpenor (de la Odisea)

SEGUNDO PREMIO DEL CONCURSO LITERARIO "LA PEQUEÑA GRECIA" 2015
AL AUTOR DEL BLOG http://animasmundi.wordpress.com 

Título Original: "LA CONCEPCIÓN DEL ALMA DE LOS MUERTOS EN HOMERO"



La creencia más extendida era que al morir las almas de los seres humanos, como si de un humo o sombras se tratasen, se desvanecían y se dirigían al Hades. Así se le conocía por la psiqué del individuo. Precisamente, Homero, en el canto XI de la Odisea, ofreció, aprovechando la visita de Ulises al mundo de ultratumba, una imagen muy exacta, que, con el paso del tiempo, condicionará posteriormente la que realizará Virgilio en el libro VI de la Eneida, que, a su vez, adaptada a las doctrinas cristianas, será recreada por Dante en la Divina Comedia. Básicamente, Homero detalla un lugar lúgubre y aciago en el que las almas, desprovistas de toda consistencia física, estaban confinadas y del que, si les fuera permitido, se evadirían.  El pasaje homérico relata la forma en la que las almas acudieron fugaces hacia Ulises con la esperanza de beber la sangre vigorosa y vital de Ulises que traía consigo tras realizar un cruento sacrificio de animales, por indicación de la maga Circe, tras hacer las correspondientes invocaciones y libaciones hacia los muertos.
Ulises se encuentra delante del alma del gran héroe Aquiles que le infunde ánimos diciéndole:
–          Ningún hombre es más feliz que tú, Aquiles, ni de los de antes ni de los de después. Pues antes, en vida, te honrábamos como a los dioses, y ahora, de nuevo, gobiernas poderosamente sobre los muertos.
Aquiles reponde contundemente la amarga desesperanza de las almas de los muertos:
–          No me consueles de la muerte, ilustre Ulises. Preferiría estar en la tierra y servir a un hombre pobre, sin muchos medios de vida, que ser el señor de todos los consumidos.
En definitiva, las almas (Psiqué) carecen de solidez y firmeza al estar desprovistas de la vida, y sienten su reclusión en el Hades como una especia de condena perpetua.
Todo este imaginario escatológico recreado por Homero fue el más aceptado por la mentalidad griega, poco o nada preparada para entender, como sostenía Pitágoras, que el alma, lejos de perder su consistencia, tenía la posibilidad de renacer y volver a vivir una vida integrada en otro cuerpo.
De todos los elementos del alma sólo la psiqué continúa presente en la vida ultraterrena y representa al individuo. Cuando la psiqué muere ya no regresa más a la vida. Tras la muerte, sin embargo, el muerto se presenta no sólo como psiqué sino como un eidôlon. Las descripciones del eidôlon sugieren que los griegos creían que el alma del muerto tenía la apariencia del ser vivo, y describían las acciones físicas de las almas de los muertos de dos formas contradictorias: pensaban simultáneamente que las almas del muerto se movían y hablaban como un ser vivo y que el alma de los muertos no podía hablar o moverse y en su lugar chillaba y revoleteaba de un lado a otro.
Dos pasajes sobre el significado de eidôlon dará vigor al término citado: por un lado, después de que Apolo alejara a Eneas del templo para que fuera curado de sus heridas tras su lucha con Diomedes, “fabricó un eidôlon a imagen y semejanza de Eneas”; por otro lado, Atenea envía a Penélope un eidôlon hecho a imagen y semejanza de Iftima. De estos ejemplos se desprende que un eidôlon en un ser con idéntico aspecto al de una persona y confirma el hecho de que para los antiguos griegos los muertos tenían el mismo aspecto que los vivos.
La psiqué también abandona el cuerpo durante un desvanecimiento y otras clases de inconsciencia y regresar al cuerpo. La psiqué no puede permanecer en un cuerpo muerto, y persigue una vida de ultraterrena.
¿Qué función tiene la psiqué cuando una persona está viva? En ese estado, la psiqué se encuentra presente sólo de forma pasiva.
Se ha dicho que en Homero la psiqué se encontraba situada en la cabeza, incluso los términos psiqué y “cabeza” son a veces intercambiables. Mentor describe a los pretendientes  de Penélope de “arriesgando sus cabezas”. En el prólogo de la Ilíada, el poeta habla de la cólera de Aquiles al enviar a muchos psiqué al Hades. La expresión es utilizada de nuevo más tarde, aunque entonces el poeta usa “cabezas” en vez de “almas”. No obstante, resulta obvio que el hecho de que cabeza y psiqué se utilicen a veces de forma intercambiable no lleve a la conclusión de que la psiqué estuviera localizada en la cabeza. Se cree que ambas representaran la misma cosa, es decir, la totalidad de la persona.
Las almas de los muertos se muestran que son incapaces de hablar con normalidad. Hay diversidad de pasajes donde se refleja muy bien esta naturaleza del alma: las almas de los pretendientes emiten los mismos sonidos mientras son guiados por Hermes hacia los infiernos, y por esa razón fueron comparados con murciélagos. Sófocles les atribuye un sonido diferente cuando escribe: “aquí llegan los zumbidos del enjambre de los muertos”. Este sonido miserable que emiten las almas de los muertos es sin duda producto de su imposibilidad de hablar. Hesiodo llama a la muerte “la que hurta la voz”
En definitiva, Psiqué y eidôlon están conectadas al inframundo de Homero. Tras la muerte de Patroclo, se aparece a Aquiles tal y como era cuando vivía; y durante todo el tiempo en que está en contacto con él, habla a Aquiles como lo haría una persona normal. Sólo cuando termina el diálogo desaparece chillando.
Autoría:
Hola, mi nombre es Álex, estudié Biblioteconomía y Documentación y una de mis pasiones es la cultura griega y el estudio de la mitología clásica desde un punto de vista metafísico. Pienso que en el transcurso de la humanidad el alma ha sido el tema de discusión más complejo de todas las religiones y filosofías. Aquí pretendemos desligarnos de cualquier dogma religioso o corriente filosófica y darle un reconocimiento más universal y a la vez cercano. A través de la mitología griega se asentaba una civilización que hoy día nos ha dejado un hermoso legado en cultura, arquitectura, ciencia y de un modo sui generis  que explicaban los fenómenos de la naturaleza cotidianos a través de los mitos y de la idea del alma para explicar el origen del hombre y del cosmos. Estos mitos van mucho más allá de cualquier asiento popular o carácter primario. Detrás del mito se esconde una Vía Superior para hacer comprensible esas actividades complejas que denominamos vida.



BIZANCIO

ONCE SIGLOS DEL IMPERIO ROMANO DE ORIENTE,
TAMBIÉN LLAMADO «IMPERIO BIZANTINO»


Templo Sagrado de la Sabiduría de Dios - Constantinopla

Resumen del seminario de cinco conferencias del   Prof. Igor Andruskiewitsch   sobre «Historia y cultura de Bizancio», organizado por «Cariátide» en al auditorio del Primer Parlamento Argentino (Sala de Representantes de la Manzana de las Luces), en el año 1997 
 


TERCER PREMIO DEL CONCURSO LITERARIO "LA PEQUEÑA GRECIA" 2015
Título Original: "HISTORIA Y CULTURA DE BIZANCIO"

ADVERTENCIAS Y ACOTACIONES PRELIMINARES

En la historia universal (entendida, no como la historia en sí, sino como la «enseñanza» de la misma) quizás no exista un ejemplo mayor de mezcla deliberada de confusión, ocultamiento y tergiversación, que la historia de Bizancio. Hasta se podría decir, que estamos frente a un típico caso de «leyenda negra». Para poder superar tal estado de cosas, en aras de la verdad científica (con rigor y radicalmente, como pedía en casos semejantes José Ortega y Gasset), evidentemente, es necesario efectuar una triple tarea: 1. Revelar, por lo menos, los casos más importantes de dichos ocultamientos y tergiversasiones, causantes de la confusión existente. 2. Proponer una hipótesis de las causas principales de tales actitudes. 3. Esbozar una correcta y verídica estructura de la historia de Bizancio, en el marco de la historia universal. Lógicamente, puede haber varias metodologías para dicha tarea, que no es demasiado difícil, pero sí, muy voluminosa. 

En el presente caso, es inevitable constreñirse a la tercera tarea, que es la principal: esbozar una correcta y verídica estructura de la historia de los once siglos de Bizancio, en el marco de la historia universal.

Con esta enunciación ya se ha efectuado una de las acotaciones preliminares de mayor importancia: efectivamente, la historia de Bizancio es de una excepcional duración; inclusive, es 40 años mayor que la historia de Roma como capital del Estado Romano. Desde la fundación de Roma en el año 753 AC, hasta el traslado de la Capital del Estado Romano a Constantinopla en el año 330 DC, tenemos un lapso de 1083 años. Sin embargo, Constantinopla fue capital del Estado Romano hasta el año 1453, cuando fue tomada por los turcos, lo que nos da una duración de 1123 años, o sea algo más de once siglos. 

La segunda acotación preliminar importante puede parecer asombrosa: el llamado «Imperio Bizantino» nunca fue llamado así durante su existencia de once siglos por nadie, ni por sus ciudadanos ni por ningún extranjero. Este nombre es posterior en más de cien años a la caída del Imperio. Fue acuñado por primera vez por un autor alemán en el año 1562 («Corpus Historiae Bizantinae», de Wolf), con el pretexto de que, en el lugar de la fundación de la Nueva Roma por el emperador San Constantino el Magno en el año 330 DC, existía anteriormente una pequeña población griega llamada Bizantión, fundada en la primera mitad del siglo VII AC por los emigrantes de Megara, acaudillados por el jefe de la expedición, Byzas (Buzas), de quien, al parecer, se deriva su nombre.   
 
En la época de los viajes misioneros de los Apóstoles, San Andrés llega también a Bizantión y designa allí un obispo. Es casi lo único que conserva la Nueva Roma de la vieja Bizantión: la misma sede episcopal. Por eso, San Andrés es patrono del Imperio Bizantino, igual que posteriormente lo sería del Ruso. La Nueva Roma pronto es llamada Constantinopla, o simplemente «Polin», «la Ciudad», y también “sthn polhn”, Stin Polin, (que los turcos luego tergiversarían en «Estambul»). Sin embargo, todavía en los siglos XI y XII los Patriarcas Ecuménicos de Constantinopla usan sellos oficiales con el nombre de «Patriarcas de la Nueva Roma». Los ciudadanos del Imperio se llaman a sí mismos «romeos», o sea «romanos», aún después de la caída del mismo en el siglo XV. Y hasta el idioma griego, que prevaleció sobre el latín en forma definitiva a partir del Emperador Justiniano (527 - 565), era llamado «idioma romano» («romeko»), pero nunca «bizantino».
 

EL ESTADO ROMANO

Lo que hoy llamamos Imperio Bizantino era, en realidad, el Estado Romano (res publica, imperium). El estado romano existió 2.206 años, de los cuales durante 1.083 años tuvo su capital en Roma y durante 1.123 años, en Constantinopla. (Con breves e insubstanciales interrupciones en ambos casos). Este estado era considerado un solo estado, aunque con varias subdivisiones, desde el Emperador Diocleciano, desde fines del siglo III DC. Recién es subdividido en dos imperios (Oriental y Occidental) por el Emperador de origen español Theodosio el Magno, en el año 395 DC, entre sus hijos Arcadio y Honorio. Pero aún después de esta división, el Imperio Romano es considerado teóricamente un solo estado, con preeminencia del Emperador de Oriente sobre el Emperador de Occidente.

Para una mejor ubicación de la historia bizantina conviene esbozar previamente la siguiente 

Estructura cronológica de la historia universal: 



Prehistoria: hasta aprox. 3000 antes de Cristo.


Edad antigua: 3000 AC —      476 DC
Edad media: 476 DC —        1453 DC
Edad moderna: 1453 DC —  1789 DC
Edad contemporánea:            1789 DC — sigue.

De tal manera, tenemos cuatro grandes períodos o «edades» de la historia humana, con tres fechas divisorias entre ellos. Dos de estas tres fechas divisorias pertenecen a la historia bizantina: 476, año de la caída de Roma, capital de la parte occidental del Imperio Romano (estando la capital principal desde el año 330 en Constantinopla), y  1453, año de la caída de Constantinopla. Quiere decir, que el Imperio Bizantino existió durante un siglo y medio durante la Edad antigua, y luego, sin solución de continuidad, prosiguió existiendo durante la totalidad de la Edad media.

Ahora conviene esbozar la estructura cronológica total de la historia del Estado Romano.
 
Estructura cronológica del Estado Romano:
 


Fundación de Roma (como monarquía): 753 AC
Institución del consulado: 510 AC
Institución del imperio: 30 AC
Traslado de la capital a Constantinopla: 330 DC
                                    
  




Total de años de Roma como capital:               1.083
 
                      


División del Imperio (Arcadio y Honorio):               395 DC
Ravena es Capital del Imperio de Occidente:          400 DC
Caída de Roma y del Imperio Occidental
(Rómulo Augústulo):                                               476 DC
Pérdida de Cartago:                                                697 DC
Saqueo y profanación de Constantinopla:              1204 DC
Toma de Constantinopla por los turcos:                 1453 DC                                
 


Total de años de Constantinopla como capital : 1.123



Total de años del Estado Romano:                     2.206
                              
 
   

ORÍGENES Y CAUSAS DE LA DIVISIÓN  

Ya en la habitual invocación permanente de cultura greco-romana, tenemos la indicación principal de dualidad de la civilización del Imperio Romano, a partir de la incorporación de Grecia al mismo, en el siglo II AC, dualidad luego reforzada con la incorporación de los estados helenísticos de Siria y de Egipto. El pensador ruso Alexis Jomiakov subraya la falta de estudios sobre la dualidad de esta civilización, y José Ortega y Gasset habla de la Italia bilingüe hasta el siglo V DC. Esta dualidad se hace más visible desde la subdivisión del Imperio en cuatro partes por Diocleciano (la famosa tetrarquía), que en realidad era una subdivisión en dos partes. 

Estos procesos convierten al Estado Romano también en un estado helenístico, a partir del Imperio. Es evidente la influencia de las monarquías paganas helenísticas sobre el Imperio tardío, aunque no haya sido suficientemente estudiada. Tampoco fue suficientemente estudiada la evidente influencia del Egipto helenístico en la civilización del Imperio, incluso en muchos aspectos políticos y administrativos. Una de las consecuencias de estos procesos es la creciente divinización de la figura del Emperador, que resulta absolutamente incompatible con las concepciones cristianas, cada vez más importantes, debido al proceso simultáneo de la cristianización del Imperio, sobre todo en el seno del Ejército Imperial. 

Todo ello lleva a la inevitable necesidad histórica de una transfiguración, de una nueva atmósfera histórica. Entonces, se produce una «renuncia providencial al intento de una imposible renovación total cristiana de la antigua Roma». (Prof. K. Saizef). La visión histórica de Constantino el Magno descubre entonces la necesidad de una nueva capital del Imperio, porque «el vino nuevo no se echa en odres viejos». 

Estas causas culturales e ideológicas son preponderantes. Sobre la línea divisoria lingüístico-cultural existente dentro del Imperio se traza también una línea divisoria político-administrativa, pero no de una manera exacta, sino más bien arbitraria, sobre todo en la Península Balcánica. 

La línea divisoria no toma en cuenta ningún accidente geográfico ni étnico: parte desde la actual Belgrado, sobre el Danubio, y se dirige al sur, hacia África, pasando entre Italia y Albania, coincidiendo aproximadamente con el meridiano 19 al este de Greenwich. (Esta es una de las causas, quizás cronológicamente la primera, de los problemas actuales en los Balcanes). 

Lógicamente, existen también causas geopolíticas, como, por ejemplo, una mayor densidad de población y una mayor riqueza económica en la parte oriental del Imperio. También se debe tener en cuenta la posición geopolítica y comercial de la nueva capital elegida, que era un inmejorable cruce de rutas comerciales entre Asia y Europa y, a la vez, un lugar con defensas naturales también inmejorables.
 

LA FUNDACIÓN DE CONSTANTINOPLA

Ya desde los mismos inicios del Imperio, los emperadores romanos habían manifestado muchas veces su intención de trasladar a Oriente la capital del Estado Romano. Según Suetonio (I, 79), ya Julio César proyectaba trasladar la capital a Alejandría (capital intelectual del Imperio) o a Ilión (la antigua Troya). Los emperadores de los dos primeros siglos de la era cristiana abandonaban a menudo Roma durante largos períodos. Diocleciano (284 - 305) prefería la ciudad bitinia de Nicomedia, en Asia Menor, que embelleció con magníficas construcciones. Constantino el Magno decidió definitivamente trasladar la capital a Oriente. Según algunos autores, al principio quizás pensaba en Naisos (Nisch, ex Yugoslavia), donde había nacido, o en Sárdica (Sofía, actual Bulgaria), o en Tesalónica (Grecia). Pero, sobre todo, centraba su atención en el lugar de la antigua Troya, de donde, según la leyenda, había partido hacia Italia Eneas, el antepasado mítico de los fundadores de Roma. El emperador visitó el lugar y trazó personalmente los límites de la ciudad proyectada. Se llegaron a construir las puertas de la ciudad, cuyas ruinas podían verse todavía en el siglo V. Pero luego, San Constantino fijó definitivamente su elección en Bizancio. 

Bizancio aún no se había repuesto de la gran devastación que sufriera a fines del siglo II, por parte del emperador Septimio Severo, durante la campaña contra su rival Pescenio Niger. Todavía tenía el aspecto de un pequeño poblado sin importancia. La leyenda refiere que en el año 324 ó 325, el emperador en persona fijó los límites de la ciudad. Se reunieron mano de obra y materiales de construcción procedentes de todas partes del Imperio. Se trajeron los más bellos monumentos de Atenas, de Alejandría, de Antioquía, de Éfeso, para embellecer la nueva capital. Cuarenta mil soldados godos («foederati» del Imperio) participaron en los trabajos de la construcción. 

En la primavera del año 330 los trabajos ya estaban tan adelantados, que Constantino decidió inaugurar la nueva capital. La inauguración se celebró el 11 de mayo del año 330, y los festejos duraron cuarenta días. El emperador, la corte imperial y el Senado Romano se trasladaron a la Nueva Roma. Para la nueva capital se copió la organización municipal de Roma y fue dividida en 14 «regiones», dos de ellas extramuros. También se concedieron diversos privilegios fiscales y comerciales, para atraer a una población numerosa. 

No hay datos para calcular exactamente la población de Constantinopla en el siglo IV, su primer siglo de vida. Quizás ya excediese las 200.000 almas. Los datos supuestos para el siglo siguiente oscilan alrededor de 700.000 y 800.000 habitantes.
 
ESTRUCTURA CRONOLÓGICA DE LA HISTORIA DE BIZANCIO






330 — 476:     146 años del Imperio universal, con dos capitales, hasta la caída de Roma;
476 — 697:     221 años del Imperio universal con una capital, hasta la caída de Cartago;

697 — 1054:   357 años del Imperio griego en sinfonía con la Iglesia Universal;

1054 — 1453: 399 años del Imperio griego con el Cisma en la Iglesia Cristiana.


TOTAL:       1.123 años del Imperio Romano de Oriente.
 
Las cuatro etapas de la defensa de Europa por el Imperio, durante once siglos: 1. Contra los persas hasta la mitad del siglo VII. 2. Contra los árabes hasta el siglo XI. 3. Contra los turcos selyúcidas: siglos XI y XII. 4. Contra los turcos osmanlíes: siglos XII - XV.                                 
 
El desarrollo de las relaciones con el Occidente:
 
1.      Unidad y armonía hasta el siglo VIII. (Primeras monedas papales con la efigie del Papa en lugar de la, hasta entonces habitual, efigie del Emperador, en el año 781). 
 
2.      Problemas desde el siglo VIII hasta el siglo XI. Ruptura entre la Iglesia Occidental y las Iglesias Orientales en el año 1054, formalmente, por el agregado en la Iglesia Occidental en el año 1015 de la palabra «Filioque» al Credo (que había sido establecido en el año 325 en el Primer Concilio Ecuménico, convocado por San Constantino en la ciudad de Nicea, casi frente a la entonces ya proyectada Constantinopla).
 
3.     Beligerancia desde la toma y el saqueo de Constantinopla por los «cruzados» en el año 1204.  Últimos intentos de reconciliación en el siglo XV.
 

BIZANCIO COMO GRAN SÍNTESIS  Y PUENTE CULTURAL

La estructura cronológica y la constitución política y jurídica de Bizancio eran romanas. Era la caparazón, la corteza, la cáscara exterior de Bizancio, pero el contenido cultural era griego y helenístico y la religión y la cosmovisión eran cristianas. También puede decirse que, en Bizancio, la religión cristiana era de origen judío, la lengua y la cultura eran helenísticas y el estado y el derecho romanos.

También es importante tener presente que Bizancio es una gran síntesis cultural y, a la vez, una estafeta cultural. Esta estafeta cultural funciona como una serie de ampliaciones sintetizadoras y tiene la siguiente estructura: 

La cultura helénica se convierte en helenística (helenismo + orientalismo), a partir de las conquistas de Alejandro Magno (336 - 323 AC) y luego en bizantina (estado romano + Cristianismo), a partir de Constantino el Magno (312 - 337 DC). 

Según Werner Jaeger, el elemento catalizador de la primera ampliación son las palabras de Platón: «Dios es pedagogo del universo» (Leyes, X, 897 b), con la ayuda de las cuales la filosofía griega encuentra un puente de compatibilidad y comunicabilidad con la espiritualidad semita y camita. El elemento catalizador y transfigurador de la segunda ampliación es el Cristianismo, que aporta cuatro nuevas ideas-fuerzas fundamentales:

1. Dios es Creador, además de Legislador y Pedagogo del Cosmos.
2. El hombre es una persona, además de ser un individuo (ser vivo individual) y además de ser un «animal social». El hombre es un ser irrepetible, que posee derechos inalienables. Es un ser libre, que posee libre albedrío, y es co-creador. De esta premisa nace la idea-fuerza de libertad. Además, «in interiore homini habitat Veritas» (San Agustín).
3. Todos los hombres son hijos de Dios, por lo tanto son hermanos. De esta premisa nacen las ideas-fuerzas de fraternidad y solidaridad humanas.
Si Dios es Creador del Cosmos y del Hombre, la historia humana tiene un principio (y va a tener un fin). Por lo tanto, con ello se supera la idea de una historia cíclica, entendida como un «eterno retorno», en forma de una espiral. La historia es lineal, aunque esta línea no sea recta. De esta última idea nace la concepción del progreso.  
Pero todas estas nuevas ideas cristianas son manejadas en Bizancio de acuerdo con la mentalidad básica helena: Todo en su medida, nada en exceso.   

LA CULTURA Y LA CIENCIA EN BIZANCIO 

Bizancio es la continuidad de la Antigüedad, de la cultura helenística, del derecho romano y de la lengua griega, sin quiebres ni amputaciones. Constantinopla es el centro del mundo griego, dentro de las formas del Estado Romano. 

El papel vital de la cultura (no separada de la religión ni del estado), se hace evidente con la creación de la primera universidad del mundo: la universidad de Constantinopla, fundada por el emperador Constantino en el año 340, ochocientos años antes que las primeras universidades en Europa Occidental. (La universidad de Salerno fue fundada en el año 1150 aproximadamente, la de Bologna en 1158, la de París en 1150-1170, la de Oxford en 1214).

La universidad de Constantinopla fue reformada en el año 425 por Teodosio II El Joven (408 - 450), quien publicó en dicho año un edicto imperial a tal efecto. El número de profesores se fijaba en treinta y uno. Debían enseñar gramática, retórica, derecho, filosofía, matemática, astronomía y medicina. La enseñanza debía impartise parte en latín y parte en griego. Además de las cátedras de ciencia, se crearon cátedras de gramática latina, de gramática griega, de retórica latina y de retórica griega. La teología no se enseñaba en la universidad, sino en las escuelas especiales de la Iglesia.

La universidad de Constantinopla fue instalada en un edificio especial, dotado de vastas salas de conferencias. Los profesores debían consagrar todo su tiempo y atención a la enseñanza en la universidad y no tenían derecho de dar lecciones particulares. Los candidatos para los cargos de profesores debían rendir exámenes ante el Senado. Al principio, muchos procedían de la Universidad de Alejandría. Los profesores recibían altos sueldos, premios para Navidad y vestidos de seda, para exteriorizar su alta jerarquía. Luego de veinte años de cátedra, recibían una pensión, el título de «condes (komes) de primera clase» y altos cargos en el estado. (El cuerpo de condes, o sea de miembros de la más alta «comitiva» imperial, se componía de ex profesores universitarios y de altos jefes militares, que se habían distinguido en funciones militares y administrativas). La universidad de Constantinopla fue nuevamente reformada en el año 1045 por el Emperador Constantino Monomaco, abuelo del Gran Príncipe de Kiev, Vladimiro Monomaco y bisabuelo del fundador de Moscú, Gran Príncipe de Kiev, Jorge Dolgorukiy.

El emperador Heraclio (610-641) fundó en Constantinopla la Academia Patriarcal de Teología, que luego de la caída de Constantinopla fue reorganizada como una universidad, con el nombre de «Gran Escuela Patriarcal de la Nación», y que existió, sin interrupción, hasta el siglo pasado. El nuevo foco de enseñanza superior cristiana en Constantinopla iba a revelarse como un rival muy poderoso para la Escuela pagana de Atenas, que progresivamente caía en decadencia. Cuando la misma perdió los subsidios estatales, algunos de sus últimos profesores intentaron obtener empleo en Persia.

Además de Constantinopla, en los primeros siglos del Imperio Bizantino, hubo numerosos focos de cultura en varios otros lugares del mismo. El más famoso fue la Universidad de Alejandría, llamada Mouseion. Fundada por Ptolomeo I en el año 295 AC, en ella se enseñaban filosofía, matemática, zoología, astronomía, medicina y filología. Entre las contribuciones de esta universidad a la ciencia se pueden señalar la teoría heliocéntrica, el cálculo de la circunferencia y los aportes a la medicina de Galeno. La primer mujer filósofa, la neoplatonista Hipatia (ca. 370 - 415 DC) también era una bizantina de la Universidad de Alejandría. En el siglo II DC se fundó en Alejandría una Escuela de Catecismo, que se convirtió en una universidad cristiana. De la misma egresaron Clemente de Alejandría, San Justino el Filósofo, Orígenes de Alejandría y otros grandes pensadores. Ambas instituciones académicas alejandrinas convirtieron a Alejandría en el «cerebro del Cristianismo», según algunos autores. Durante los primeros siglos de Bizancio (hasta las conquistas persas y luego árabes en el siglo VII), había centros importantes de cultura también en Capadocia (Asia Menor), en Antioquía y en Beirut (Siria), y en Cesarea (Palestina). 

Junto con la universidad, en Bizancio desempeñaron un papel importante las bibliotecas, sobre todo la de Constantinopla, situada entre los palacios imperiales y la Catedral de Santa Sofía. Su importancia se acrecentó después de la pérdida en el siglo VII de la gran biblioteca de Alejandría, la mayor de Bizancio. San Cirilo, creador junto con su hermano San Metodio del alfabeto cirílico en el año 862, era bibliotecario imperial, antes de que el emperador y el patriarca le encomendaran el trabajo misionero entre los eslavos, por pedido del rey de Moravia.  
 
En Bizancio no se desarrolló la escolástica, entendida como un enfoque de la filosofía y de las ciencias, que supedita toda discusión a una autoridad previamente aceptada. Por lo tanto, el tan usado giro de «discusiones bizantinas» es falso, ya que en Bizancio no hubo tales discusiones, ni filosóficas ni políticas, como las hubiera en Europa Occidental. (En Bizancio hubo muchas luchas por el poder, entre distintos pretendientes al trono, pero, en once siglos, no hubo un solo intento de cambio del sistema político). Lo que sí hubo, fueron  disputas teológicas, que se fueron zanjando en los Siete Grandes Concilios Ecuménicos. (El Primero, de Nicea, en el año 325, y el Séptimo, de Constantinopla, en el año 787). Pero la teología no sofocaba a la filosofía ni a la ciencia. También es necesario señalar, que no predominaba Aristóteles, sino que coexistían la gran influencia de Platón (en primer lugar), con la de Aristóteles.

Las ciencias eran consideradas libres y no supeditadas en forma directa a la teología y a la Fe, porque se consideraba que, en definitiva, ellas mismas convergerían con la Verdad, si eran verdaderas. Ello se refleja muy bien en los textos de los múltiples himnos a Cristo y a la Virgen y a las distintas festividades, en los cuales son evidentes las referencias a distintas teorías cosmogónicas. (Por ejemplo, Cristo es comparado con el sol, que es el «centro del mundo»). La coexistencia libre y fértil de distintas hipótesis y teorías científicas es atestiguada además por algunos mapas geográficos bizantinos, que representaban a la tierra redonda, alguno de los cuales, se supone, habría llegado a conocimiento de Colón.
 

EL DERECHO Y LA POLÍTICA

Teodosio II, el emperador que reformó y reglamentó la Universidad de Constantinopla, concibió la idea de compilar por orden cronológico todos los decretos imperiales desde Constantino el Magno. Tras ocho años de trabajo, la comisión convocada por el emperador publicó en el año 438, en lengua latina, el «Codex Theodosianus». Esta compilación puede considerarse como un resumen de la legislación romana desde la conversión cristiana del Imperio. Además, sirvió de base para la confección del Código de Justiniano. 

El Código teodosiano, introducido en Occidente en la época de las invasiones germánicas, ejerció una gran influencia sobre la legislación bárbara en particular y de la Europa Occidental en general. La famosa «Ley romana de los visigodos», llamada «Breviario de Alarico», es, principalmente, una abreviación del Código teodosiano. Hasta la época de Carlomagno inclusive, la legislación de Europa Occidental fue influida por el Breviario de Alarico, que se convirtió en la fuente principal de derecho romano en Occidente.

Un siglo más tarde, el emperador Justiniano (527 - 565) ordena recopilar todo el derecho romano, desde sus orígenes. En el año 528 DC se crea una comisión de diez grandes juristas (evocando así a los «decemviros» romanos, que confeccionaron casi mil años antes, en el año 451 AC, las famosas «Doce tablas»). 

Ya en el año siguiente (en el 529 DC) estaba listo el famoso Codex Justinianus, con la recopilación de todas las leyes desde el emperador Adriano. En el año 533 fueron publicadas las Pandectae, que son un resumen de casi dos mil antiguos libros jurídicos romanos, y las Instituciones, que es un manual de derecho civil para los estudiantes. Como complemento, Justiniano compuso algunas leyes nuevas, por ello llamadas Novellae leges, algunas escritas, por primera vez, en griego. En el siglo XII, el Código, las Pandectas, las Instituciones y las Novelas fueron reunidas en un solo Corpus juris civilis.

En su Sexta Novela, el emperador Justinino promulga la famosa «Doctrina de la Sinfonía», que puede ser considerada una especie de Macroconstitución Cristiana, que tenía vigencia legal en el Estado y vigencia canónica en la Iglesia, tanto en el Imperio Bizantino, como en el Imperio Ruso. 

La Sexta Novela afirma, que «los máximos dones Divinos, dados a los hombres por la suprema benignidad, son el sacerdocio y el imperio». Ambos dones «proceden de una misma fuente» y ambos tienden a un mismo fin: «adornar la vida humana».

Para que estos dones «sean beneficios para el género humano», entre ellos debe existir una buena sinfonía (las palabras griegas kalh sumfvnia son traducidas en una variante latina como «bonus concentus» y, en otra, como «consonantia bona»). Pero, para que haya sinfonía, ambas instituciones deben ajustarse a determinadas condiciones. La Sexta Novela enumera estas condiciones: El sacerdocio debe ser íntegro, honesto y fiel a Dios, y el estado debe tener un «régimen recto» («recte rempublicam») y debe ser decente (decenter) y competente (competenter).

De tal manera, esta Ley de la Sinfonía sintetiza (a la manera típicamente bizantina), con precisión jurídica romana, dos grandes cumbres del pensamiento político de la Antigua Hélade. Porque la exigencia y la definición de «regímenes rectos» y las palabras «ortos politian» son de Aristóteles (Política, 1289 a, etc.), y las exigencias de decencia y de integridad son de Platón (principalmente en la Carta VII). 

Los principios políticos de Bizancio son mayormente ignorados, ocultados por la leyenda negra, pero no están agotados, como lo han sido las circunstancias en que nacieron. Siguen siendo modernos y actuales: repúblicas (estados) rectos, estado de derecho, decencia y competencia gubernamentales, subordinación a la ética, flexibilidad de formas confederales para la convivencia multiétnica

Estos principios  pueden ser, aún hoy, un programa para muchos casos difíciles, sobre todo en territorios con herencia bizantina. En estos principios pervive Bizancio.
 

CONCLUSIÓN

Bizancio es un puente que une la modernidad con la antigüedad. Bizancio no tuvo Renacimiento, porque el mundo antiguo y la cultura clásica nunca murieron en su estado. Por lo tanto, en cierto sentido tampoco tuvo Medioevo. 

Bizancio contribuyó en forma directa al Renacimiento de Europa Occidental desde la Calabria Bizantina, y luego con la emigración bizantina, provocada por el yugo turco. Más aún: esta contribución fue decisiva e imprescindible.

Lamentablemente, su herencia no sólo fue ocultada, sino en parte tergiversada en Occidente, que sufre, en este caso, una especie de complejo de Caín. Porque la cultura bizantina, o la cultura de Europa Oriental, es hermana gemela de la cultura de Europa Occidental, según Arnold Toynbee. 

Tampoco debe ser ignorado, que la cultura bizantina de ninguna manera murió, pues pervive en la cosmovisión, en el arte, en el pensamiento, en las tradiciones y en los símbolos de Grecia, de Rusia, de Serbia y de otros países de cuna bizantina. 

(Publicado en la «Revista Antártica Siglo XXI. Metafísica, ciencias, arte», de la «Fundación Cultural  A. Castex Siglo XXI», Buenos Aires. Número 10, Octubre de l998.) 



Reproducido con la amable contribución del Sr. Jerónimo Brignone, editor de la página:
http://www.jbrignone.com.ar/culturagriega.html