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Sotiria Bellou

Sotiria Bellou (Drobia, antigua Halia, actualmente forma parte de la trama urbana de Chalkida en la isla de Euboia, 22 de agosto de 1921-27 de agosto de 1997 en El Pireo, pero sepultada en Atenas). Posiblemente la voz más representativa del rebetiko; estuvo activa entre 1941-1994 [más de medio siglo de permanencia en el hit griego a pesar de un ocaso nada merecido] y una de las pocas escogidas en los archivos británicos dentro del selecto grupo de las voces más representativas del orbe.

Desde pequeñita acompañaba a su abuelo, sacerdote ortodoxo en la minúscula Shimatari, allí no sólo absorbió el sentimiento religioso del ser humano, sino que sintetizó la riqueza de los cánticos bizantinos. Desde muy pequeña comenzó a deleitar a propios y extraños: tenía tres años y pronto su voz infantil se vería acompañada por la guitarra, su padre, propietario de una tienda de ultramarinos en la parte alta de la capital insular, pronto pagaría las clases privadas a la prometedora voz.

Su llegada a la capital ateniense coincidió con la declaración de guerra de Italia: el 28 de octubre de 1940, pierde contacto con su familia y se busca la vida con el rebetiko que le componía Vassilis Tsitsanis, al mismo tiempo que trabajaba de sirvienta con una acomodada familia, la venta ambulante y oficios varios para poder sobrevivir en las terribles circunstancias de la guerra, ésta no evita sufrimientos ni a los máximos nombres de la historia, una enseñanza que debería de servir de ejemplo a todos y sin embargo todos lo olvidan. La paz, esa cosa tan frágil no para de ver cómo ponen piedras al camino. Miremos a nuestro alrededor y veremos el negro nubarrón que se cierne sobre nuestras cabezas y que nos han montado los cuatro agoreros de turno al tiempo que se afanan en vaciarnos los bolsillos, porque crear deuda que no podrán sufragar nuestros nietos es simplemente confiscarnos el futuro.

La suerte le llega una noche mientras trabajaba de camarera en uno de los característicos clubes nocturnos de la capital ateniense, en Exarheia, Kimonas Kapetanakis descubre su talento y le da el empujoncito: graba su primer disco. En 1948 cambia su lugar de trabajo y va al Panagaki donde actúa otro legendario: Markos Vamvakaris, luego lo haría en varios locales nocturnos donde se codea con las más grandes voces o compositores del momento, fue el caso de los clubes Ruiseñor, Hidra o Triana. Sus éxitos más celebrados fueron letras de los grandes compositores de su tiempo, a Tsitsanis hay que añadirle Papaioannou, Mitsakis o Kaldaras.

Fue una cantante que se comprometió en el activismo político y se enfrentó a los nazis que ocuparon Grecia, capturada, torturada y enviada a prisión. En 1944 su biografía indica que se integró en el Ethnikos Laikos Apeleftherotikos Stratos [ELAS o Ejército de Liberación Nacional], también se comprometió con el periódico comunista RIZOSPASTIS y en el levantamiento contra los ocupantes en diciembre de aquel año. Estaba considerada toda una institución en la vida artística griega del momento y equiparable a la inolvidable Maria Callas; su “Domingo nublado” acabó considerándose el segundo himno nacional, había sido compuesta por Tsaousakis durante la ocupación. Lamentablemente la desgracia fue consustancial a su vida privada y prácticamente murió en el olvido, apenas tenía para vivir y carencias económicas de todo tipo le acaban internando en una clínica psiquiátrica.

Durante los años de la Junta Militar llegó al mercado una nueva generación de jóvenes consumidores que recuperaron su vigoroso pasado y ella comenzó a grabar con el sello Lyra en 1966. Su fracaso matrimonial y los abusos que padeció en ese corto periodo en común la hicieron bastante impopular y acabó adoptando un estilo de vida en comportamiento y vestimenta que la masculinizaron [algunos biógrafos la encuadran con el lesbianismo pero ella nunca lo aceptó] seguramente como autodefensa en una sociedad machista como lo era la griega de la posguerra.

Fue enterrada en el principal cementerio de Atenas al lado del insustituible e inolvidable Tsitsanis. Sólo tras sus exequias el público descubría de nuevo lo más original de su legado que en 1998 se recopiló en una biografía y una década después era grabada por la ERT [Elliniki Radiophonia Teleorassi] entidad pública equivalente a nuestra RTVE. El valor facial es el más alto de la serie: 4,80€ y con el tiempo se convertirá en una de las estampillas más buscadas. ¡Tiempo al tiempo!

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