Feliz Navidad 2017




En La pequeña Grecia les deseamos una muy Feliz Navidad; ya son 9 navidades celebrando juntos, gracias por brindarnos su compañía en éstas y las que vienen, con el favor de Dios. Pero sin el apoyo de la gente que nos lee, sería imposible. Esperamos reunir una gran cantidad de nuevos artículos, ensayos, reseñas, historias y anécdotas de la antigua Grecia, así como de la Grecia bizantina y moderna. Contamos con todos ustedes para ser parte de todo esto. No se queden atrás.

Aquí les compartimos una imagen que ha tomado el Sr. Martín Pérez, a solicitud de Sócrates, por esta fecha especial, que solo se vive una vez al año.-

GRACIAS.

Sócrates Tsokonas
Lic. en Letras y editor de este blog de filohelenismo 



El Día del NO y la valentía del pueblo griego

El Día del NO y la valentía del pueblo griego


Escrito por 
Profa. Marisa Cravino


Muchas son las fechas que marcan la historia de un país.  A veces están relacionadas con personas ilustres  que engrandecieron la Patria con sus epopeyas,  y otras están relacionadas con hechos que cambiaron el destino y el rumbo de la Nación.  En el caso de Grecia, hay una fecha que enorgullece a los griegos  grandemente.  Me refiero al 28 de octubre.

Corría el año 1940.  La Segunda Guerra Mundial se había iniciado el año anterior y el Eje, integrado entonces por Italia y Alemania, estaba invadiendo Europa.  Italia, puntualmente, orientó su ataque hacia la zona de los Balcanes.  Tras caer Albania en manos italianas, en la madrugada del 28 de octubre de 1940, el embajador italiano en Atenas, Emmanuele Grazzi, envió un ultimátum al Primer Ministro griego Ioannis Metaxás solicitando la liberación del paso a las tropas italianas Su intención, según parece, era circular por los montes Pindo para llegar a Metsovo y alcanzar luego Tesalia y Ioánnina, desde donde podrían controlar toda la región de Grecia central.  Le dio tres horas de plazo para considerar sus exigencias. Según dice la tradición, la enérgica y contundente respuesta de Metaxás fue “ΟΧΙ! “ (¡NO!).  Los griegos se agruparon en milicias en la frontera con Albania, dispuestos a defender su suelo con su vida. Esta actitud, todos lo sabían, significaba el ingreso de Grecia a la Segunda Guerra Mundial.

"¡Griegos a las armas!"
}Primera página del diario "Asirmatos" del 28 de octubre de 1940 
Tres horas después de la negativa de Metaxás, las tropas italianas cruzaron la frontera entre Albania y Grecia.   Los griegos, armados de valor y coraje,  contaron además con la ayuda climática.  La persistente lluvia impedía a los aviones volar, y los tanques se atascaban en el barro.  Paralelamente a esto, los griegos contaron con la neutralidad turca y búlgara.  Esto les permitió centrar sus fuerzas en Macedonia, donde los italianos eran débiles.  Las tropas italianas no tuvieron opción y se replegaron nuevamente a Albania. Y para su sorpresa, los griegos iniciaron exitosamente un avance sobre territorio albanés, pese a los refuerzos que Mussolini había enviado en diciembre.
La guerra entre Italia y Grecia se convirtió entonces en una guerra de desgaste, con avances y retrocesos por parte de ambos bandos pero sin una batalla decisiva.
Italia no logró invadir Grecia, por lo que en enero de 1941 Hitler anunció que iba a intervenir, hecho que se concretó en el mes de abril.  En ese lapso, además moría de manera repentina Metaxás, quien fue entonces sustituido por  Alexandros Koritzis.  Las tropas alemanas encontraron una fuerte resistencia en lugares como Creta, en donde Hitler estableció una dura orden: “por cada soldado alemán muerto, debían ser fusilados 100 ciudadanos griegos”. Estando yo de visita en la ciudad de Kalabrita, en el Peloponeso central, visité un colegio que por aquellos años fue constituido en Campo de concentración, por así llamarlo, por los alemanes.  En esa escuela tenían secuestrados a los niños para presionar a los milicianos y obligarlos así a deponer las armas.  Obviamente, cuando la guerra terminó, no sólo los milicianos sino también los niños fueron fusilados por los alemanes sin miramientos.  Hoy, ese colegio es un museo, y en el lugar del fusilamiento se alza  un monumento conocido como “Monumento al sacrificio”



La guerra finalizó así con la invasión,  dominación y reparto de Grecia en manos de los alemanes.

Esta guerra fue un hecho de gran trascendencia.  Los alemanes invadieron Grecia con fuerzas que tomaron del frente ruso.  Las consecuencias de esto se vieron años más tarde, cuando la invasión alemana a Rusia fue un fracaso total, entre otras cosas debido a la gran diferencia en cantidades de hombres y armamento.  No hay dudas que esta guerra terminó debilitando a Alemania, y esto es lo que hace afirmar a los griegos que el Día del Oxi fue la principal causa de la derrota Alemana en la Segunda Guerra Mundial. Sin dudas, este día cambió el rumbo de la Guerra.

Pero más allá de los resultados bélicos, esta guerra dejó a la vista una vez más el coraje y la valentía de los  griegos.  Ya son  conocidos por esto Alejandro Magno,  Pericles y Leónidas entre otros.  Pero el Dia del Oxi reafirmó que esta actitud no es solamente una cualidad de los antiguos griegos sino también de los actuales.

Hay abundantes ejemplo de esto.  Así, por ejemplo, la guerra ítalo-griega se llevó a cabo a temperaturas extremas (hasta 25º bajo cero) y en medio de nevadas, niebla y granizo. Las mujeres, ante esto,  se presentaron como voluntarias para abastecer a sus hijos y esposos en el frente.
Pero también esta heroicidad la plasmaron  en sus opiniones los propios líderes de las potencias beligerantes.

“Hasta ahora, pensábamos que los griegos estaban luchando como héroes.  De ahora en adelante deberemos decir que son los héroes los que luchan como griegos” (Wiston Churchil)

“Cuando el mundo entero había perdido toda esperanza, el pueblo griego se atrevió a cuestionar la invencibilidad del monstruo alemán levantando contra él el orgulloso espíritu de la libertad” (Franklin Roosevelt)

“De todos los enemigos que se enfrentaron a nosotros, el soldado griego, sobre todo, luchó con el valor de la mayoría ” (Adolf Hitler)

“Agradecemos a los griegos, cuya resistencia definió la Segunda Guerra Mundial.  Ustedes lucharon desarmados y ganaron, pequeños contra grandes” (Joseph Stalin)

El Dia del No representa un acto de valor y patriotismo digno de  admiración.  Cada año, los griegos recuerdan este día con desfiles militares y despliegue de banderas que son la fehaciente muestra de su amor por su Patria y por sus héroes.


Nota para nuestros amigos

Acrópolis de Lindos (isla de Rodas) 

La misma Acrópolis de Lindos desde la cima (isla de Rodas)


Estimados amigos:

En este momento hemos decidido cancelar el Concurso Literario La Pequeña Grecia 2017. Las personas que ya habían enviado sus trabajos serán avisadas de forma personal por el editor de esta página, Sócrates Tsokonas, mediante un correo electrónico. Lamentamos cualquier molestia derivada de este hecho. Asimismo, hemos hecho una especie de corte de cuenta. Veremos de publicar un par de trabajos muy buenos que nos hicieran llegar personas amigas de este blog de filohelenismo.

En todo caso, les enviaremos el premio que teníamos estipulado para estas personas.

Muchas gracias.
Seguimos en contacto.

Atentamente,
Sócrates Tsokonas

Blog filohelénico
La Pequeña Grecia
Centro de formación helénica
Caracas, Venezuela





Concurso Literario La pequeña Grecia 2017


ESTIMADOS AMIGOS:

RECIBAN UN CORDIAL SALUDO DESEÁNDOLES QUE ESTÉN BIEN. QUEREMOS INVITARLES AL CONCURSO LITERARIO LA PEQUEÑA GRECIA 2017 EN QUE LOS MEJORES CINCO TRABAJOS QUE RECIBAMOS Y QUE USTEDES TENGAN A BIEN ENVIAR A NUESTRA REDACCIÓN A TRAVÉS DE NUESTRO CORREO QUE ES SOCRATESADAMANTIOS@GMAIL.COM O A TRAVÉS DE NUESTRA SECCIÓN DE CONTACTO EN WWW.LAPEQUENAGRECIA.COM, VERSADOS EN HISTORIA, LITERATURA, FILOSOFÍA, RELIGIÓN, PSICOLOGÍA O EDUCACIÓN, ENTRE OTROS TEMAS SOBRE EL MUNDO GRIEGO SERÁN DEBIDAMENTE PUBLICADOS EN NUESTRA PÁGINA WEB EN PRIMER PLANO Y EN NUESTRA PÁGINA DE GOOGLE MÁS. EL PLAZO PARA LA RECEPCIÓN DE SUS TRABAJOS ESCRITOS QUE VERSEN SOBRE EL MUNDO GRIEGO EMPIEZA A PARTIR DE ESTA CONVOCATORIA Y HASTA EL DÍA SÁBADO 30 DE SEPTIEMBRE DE ESTE AÑO. SUS TRABAJOS SERÁN PUBLICADOS EL DÍA 07 DE OCTUBRE. ATENTAMENTE QUIEN LES ESCRIBE ESTE MENSAJE, EL EDITOR DE LA PÁGINA, SÓCRATES TSOKONAS. QUEDAN TODOS INVITADOS. MUCHAS GRACIAS.

P.D. HABRÁ PREMIOS PARA LOS MEJORES CINCO




Agenda Cultural Nostos Agosto 2017




Estimados, 

Les enviamos la agenda cultural de Agosto 2017, invitándolos a participar de las actividades académicas programadas por nuestra Asociación.

16 de AGOSTO:

En el marco del convenio de cooperación académica firmado por la Asociación Cultural Helénica Nostos y la Universidad de Buenos Aires, Facultad de Ciencias Económicas,  se realizará el Curso: 

"La Cultura Helénica: Una guía para dominar el futuro"

Docentes:

Dr. (CP, LA) Eugenio Zwarycz, Profesor Adjunto de "Administración General" y "Planeamiento a Largo Plazo" Fac. Ciencias Económicas UBA

Lic. Lucia Daniel, Profesora Adjunta de "Sociología de la Administración" y Jefe TP. "Administración General" Fac. Ciencias Económicas UBA

Prof. Ing. Luis Vergani ( Instituto Tecnológico Buenos Aires) Adscripto al rectorado de la Universidad ITBA, ex director de Postgrados

Temario:

Dioses del management:  Aprendiendo de la Grecia Clásica
La Nueva Agenda Humana. Inteligencia artificial
Utopía y Retrotopía: el camino de la incertidumbre


Duración 3 clases de 2 hs. cada una, que se dictarán los días 16/8 , 30/8 y 5/9 de 19 a 21 hs. 
en la Facultad de Ciencias Económicas , sala SUM primer Piso. 
Avda Córdoba 2122.
Certificación institucional de asistencia. 

Entrada libre y gratuita con inscripción previa al mail nostosargentina@gmail.com

22 de AGOSTO

En el año Kazantzakis, la Asociación Nostos junto a la Sociedad Internacional de Amigos de Nikos Kazantzakis, presentará la conferencia: 

"Los personajes suplicantes de fé en las obras de teatro de Nikos Kazantzakis" a cargo de la 
Prof. Cristina Quiroga ( Instituto de Artes del Espectáculo, Facultad de Filosofia y Letras UBA y AINCRIT), en el 
Museo del Libro y la Lengua ( dependiente de la Biblioteca Nacional Argentina) Avda Gral Las Heras 2555 C.A.B.A
Fecha: 22 de agosto de 19 a 21 hs.

Entrada libre y gratuita


Asociación Cultural Helénica Nostos

 Avda. Belgrano 615  8vo J C.A.B.A.
Teléfonos : 4639-4765 / 4343-4713   
facebook: nostos.argentina
BUENOS AIRES
ARGENTINA

El legado de Grecia

 

El verdadero sentido de la Vida en un epitafio


          NOSTOS es la palabra más amada por los griegos. De significado impreciso, por aproximación, significa nostalgia. Pero nostalgia del viaje de regreso a la raízEl viaje de regreso a uno mismo; el reencuentro consigo mismo en el verdadero sentido del término religioso: “re-ligar”La re-unión del ser humano con lo divino. Regresar al origen, la raíz, la inocencia original: lo esencial.
          El círculo de la vida se completa, concluye, se cierra. Tu tiempo es limitado. Tu tiempo es ahora. La palabra clave es ahora: “Una felicidad clara, no oculta. Ahora…ahora…ahora…” *
          “…Debo escribir sobre la visión de enormes ánforas destinadas en la antigüedad a almacenar aceites de los divinos olivares y a decorar hoy los jardines despojados de historias”.* *
         Las ánforas de cerámicas eran de distintos tamaños, diseños  y colores. En las fiestas Panateneas, las fiestas religiosas más antiguas y trascendentes de Atenas, el último día de la procesión, el de mayor importancia, se llevaba el Peplo ofrecido a la diosa Palas Ateneas, y se entregaban las ánforas panatenaicas llenas de aceite de oliva a los atletas vencedores. Casi todas ellas eran de figuras negrascon la inscripción: “Soy de los premios de Atenas”.
         En las ánforas más tardías se encuentra escrito el nombre del arconte de ese año con lo que estas ánforas se convierten en fuentes arqueológicas de gran valor; y se pueden apreciar actualmente exhibidas en los museos de Grecia.
        Pero: ¿Qué era lo que las hacía verdaderamente valiosas en la antigüedad? ¿Cuál era su verdadero valor? No era el color, ni el tamaño, ni el diseño de su forma externa, sino lo que transportaban en su interior: el aceite. El aceite que encendía la lámpara. Y la analogía de que una lámpara encendida tiene el poder de encender otra lámpara.
          Todos los seres humanos llevamos en nuestro interior el fuego sagrado, el mismo fuego que los griegos denominaron en término filosófico EntelequiaLa palabra creada por Aristótelesutilizada hoy como “cosa irreal y cuyo significado aproximado en realidad es“Tener el fin -el propósito-, en sí mismoY el privilegio de poder ser uno el portador de ese fuego sagrado para que otra lámpara sea encendida.  La luz del entendimiento es la lámpara, la claridad es la lámpara, el discernimiento es la lámpara.
         Todos tenemos algo en común: somos seres humanos y estamos vivos, somos diferentes pero parecidos: somos esa lámpara. Fuimos diseñados para ese fin, para vivir encendidos. Ese es el milagro de esta vida, ese es el propósito de esta vidaComprender el verdadero sentido de la Vida: Ser Feliz es el premio. Mejor lo dijo Nikos Kazantzakis en su epitafioNo espero nada. No temo nada. Soy libre”

JORGE ANAGNOSTÓPULOS



  *  Cita del El tambor cesará su ritmo.                                                                                                         
* * Cita de Cartas griegas.

Oraciones a la Madre de Dios, Ildefonso de Toledo

Nuestra Señora de Vladímir. Venerada en Rusia. Templo: Iglesia de San Nicolás de Tolmachí en Moscú.
Fecha de la imagen: siglo IX o XII. Tipo de imagen: icono.



Oraciones a la Madre de Dios, Por San Ildefonso de Toledo (607-667), de su libro “SOBRE LA PERPETUA VIRGINIDAD DE MARÍA”,

uno de los tratados teológicos sobre la Madre de Dios más importantes jamás escrito. 

Fragmentos tomados del volumen 320 de la BAC (Biblioteca de Autores Cristianos) de 1971 “Santos Padres Españoles. San Ildefonso de Toledo”

Oración al inicio del tratado, Páginas 49-54 del volumen 320 de la BAC:

“Señora mía, dueña y poderosa sobre mí, madre de mi Señor, sierva de tu Hijo, engendradora del que creó el mundo, a ti te ruego, te oro y te pido que tenga el espíritu de tu Señor, que tenga el espíritu de tu Hijo, que tenga el espíritu de mi Redentor, para que yo conozca lo verdadero y digno de ti, para que yo hable lo que es verdadero y digno de ti y para que ame todo lo que sea verdadero y digno de ti. Tú eres la elegida por Dios, recibida por Dios en el cielo, llamada por Dios, próxima a Dios e íntimamente unida a Dios. Tú, visitada por el ángel, saludada por el ángel, bendita y glorificada por el ángel, atónita en tu pensamiento, estupefacta por la salutación y admirada por la enunciación de las promesas. 

Escuchas que has encontrado gracia ante Dios, se te manda que no te02122001111mas, se te confirma en tu confianza, se te instruye con el conocimiento de los milagros y se te conduce a la gloria de un nuevo milagro nunca oído. Sobre tu prole es advertida tu pureza, y del nombre de la prole tu virginidad certifica: se te predice que de ti ha de nacer el Santo, el que ha de ser llamado Hijo de Dios, y de modo milagroso se te da a conocer el poder que tendrá el que nacerá de ti. ¿Preguntas sobre la manera de realizarse? ¿Preguntas sobre el Origen? ¿Indagas sobre la razón de este hecho? ¿Sobre cómo ha de llevarse a cabo? ¿Sobre el orden en que ha de realizarse? Escucha el oráculo nunca oído, considera la obra desacostumbrada, fíjate en el arcano desconocido y atiende al hecho nunca visto: El Espíritu Santo vendrá sobre ti y el poder del Altísimo te cobijará con su sombra. Invisiblemente, toda la Trinidad obrará en ti la concepción, pero sola la persona del Hijo de Dios, que nacerá en cuerpo, tomará de ti su carne. Por consiguiente, lo que será concebido y nazca de ti, lo que salga de ti, lo que se engendre de ti, lo que tú des a luz, será llamado Santo, Hijo de Dios. Éste será grande, Dios de las virtudes, rey de los siglos y creador de todas las cosas. 

He aquí que tú eres dichosa entre las mujeres, íntegra entre las recién paridas, señora entre las doncellas, reina entre las hermana. He aquí que desde ese momento te dicen feliz todas las gentes, te conocieron feliz las celestiales virtudes, te adivinan feliz los profetas todos y celebran tu felicidad todas las naciones. Dichosa tú para mi fe, dichosa tú para mis predicciones y mis predicaciones. Te predicaré cuanto debes ser predicada, te amaré cuanto debes ser amada, te alabaré cuanto debes ser alabada, te serviré cuanto hay que servir a tu gloria. Tú, al recibir sólo a Dios, eres posterior al Hijo de Dios; tú, al engendrar a un tiempo a Dios y al hombre, eres antes que el hombre hijo, al cual, al recibirle solamente al venir, recibiste a Dios por huésped, y al concebirle tuviste por morador, al mismo tiempo, al hombre y a Dios. En el pasado eres limpia para Dios, en el presente tuviste en ti al hombre y a Dios, en el futuro serías madre del hombre y de Dios; alegre por tu concepción y tu virginidad, contenta por tu descendecia y por tu pureza y fiel a tu hijo y a tu esposo. Conservas la fidelidad a tu Hijo, de modo que ni El mismo tenga quien le engendre; y de tal modo conservas fidelidad a tu esposo, que él mismo te conozca como madre sin concurso de varón. Tanto eres digna de gloria en tu Hijo cuanto desconoces todo concurso de varón, habiendo sabido lo que debías conocer, docta en lo que debías creer, cierta en lo que debías esperar y confirmada en lo que tendrías sin pérdida alguna.(…) 

He aquí que es virgen de Dios, virgen del hombre, virgen atestiguándolo el ángel, virgen juzgándolo así su esposo, virgen antes de tener esposo, virgen con su esposo, virgen, sin duda alguna, aun en el tiempo que lo dudaba su esposo. Virgen antes de la venida del Hijo, virgen después de la generación del Hijo, virgen en el nacimiento del Hijo, virgen después de nacido el Hijo. 

Fecunda por el Verbo, llena del Verbo, copiosísima en el Verbo, digna de dar a luz por el Verbo; por el nacimiento de hombre por las leyes humanas, por las costumbres humanas, por la humana condición, por la humana verdad; sin falta, incorrupta, inviolada, pura y verdaderamente integérrima. 

Por divino obsequio, por divino favor, por colación divina, por divino hallazgo, por don divino, por divino consentimiento, por nueva obra, por eficacia divina, por nuevo modo, por nuevo efecto, por nuevo parto, virgen con la concepcción, virgen después de la concepción, virgen durante el parto, virgen en el parto, virgen con el parto, virgen después del parto. Virgen con el que había de nacer, virgen con el que nace, virgen después del nacimiento del Hijo. Llamada esposa y virgen, tomada como esposa y virgen, tenida por esposa y virgen, con esposo y con descendencia virgen perdurable. Nunca conociste varón, ni contacto carnal, ni abrazo, ni compañía marital. Y entonces ciertamente, entonces sin niguna duda, con verdad y veracidad eres virgen santa, virgen feliz, gloriosa y honesta virgen. Pero después de la generación del Verbo hecho carne, después del nacimiento de Dios hecho hombre, después de la generación de la humanidad en Dios, después del nacimiento del Hombre unido a Dios, eres más santa y Santísima Virgen, más bienaventurada y muy bienaventurada virgen, más gloriosa y gloriosísima virgen, más noble y nobilísima virgen, más honesta y honestísima virgen, más augusta y augustísima Virgen.” 

Oración hacia el final del tratado, páginas 147-149 del volumen 320 de la BAC: 

“Pero ahora me llego a ti, la única virgen y madre de Dios; caigo de rodillas ante ti, la sola obra de la encarnación de mi Dios; me humillo ante ti, la sola hallada madre de mi Señor; te suplico, la sola hallada esclava de tu Hijo, que logres que sean borrados mis pecados, que hagas que yo ame la gloria de tu virginidad, que me encuentres la magnitud de la dulzura de tu Hijo, que me concedas hallar y defender la sinceridad de la fe en tu Hijo, que me otorgues también consagrarme a Dios, y ser esclavo de tu Hijo y tuyo y servir a tu Señor y a ti. 

A Él como a mi Hacedor, a ti como Madre de nuestro Hacedor; a Él como señor de las virtudes, a ti como esclava del Señor de todas las cosas; a Él como a Dios, a ti como a Madre de Dios; a Él como a mi Redentor, a ti como a obra de mi redención. Porque lo que ha obrado en mi redención, lo ha formado en la verdad de tu persona. Él que fue hecho mi Redentor fue Hijo tuyo. Él que fue precio de mi rescate tomó carne de tu carne. Aquel que sanó mis heridas, sacó de tu carne un cuerpo mortal, con el cual suprimirá mi muerte; sacó un cuerpo mortal de tu cuerpo mortal, con el cual borrará mis pecados que cargó sobre sí; tomó de ti un cuerpo sin pecado; tomó de la verdad de tu humilde cuerpo mi naturaleza, que Él mismo colocó en la gloria de la mansión celestial sobre los ángeles como mi predecesora en tu reino. 

Por esto yo soy tu siervo, porque mi Señor es tu Hijo. Por eso tú eres mi señora, porque eres esclava de mi Señor. Por esto yo soy esclavo de la esclava de mi Señor, porque tú, mi señora, has sido hecha Madre de mi Señor. Por esto yo he sido hecho esclavo, porque tú has sido hecha Madre de mi Hacedor. 

Te suplico, Virgen santa, que yo reciba a Jesús de aquel Espíritu de quien tú engendraste a Jesús; que mi alma reciba a Jesús con aquel Espíritu por el cual tu carne recibió al mismo Jesús. Por aquel Espíritu que me sea posible conocer a Jesús, por quien te fue posible a ti conocer, concebir y dar a luz a Jesús. Que exprese conceptos humildes y elevados a Jesús en aquel Espíritu en quien confiesas que tú eres la esclava del Señor, deseando que se haga en ti según la palabra del ángel. 

Que ame a Jesús en aquel Espíritu en quien tú lo adoras como Señor y lo contemplas como Hijo. Que tema a este mismo Jesús tan verdaderamente como verdaderamente él mismo, siendo Dios, es obediente a sus padres. 

¡Oh premio extremadamente grande de mi salvación y de mi vida y al mismo tiempo de mi gloria! ¡Oh título nobilísimo de mi libertad! ¡Oh excelsa condición de mi carácter de hombre libre! ¡Oh seguridad de mi nobleza, indisolublemente gloriosa y rematada con la eternidad de la gloria! ¡Cómo yo, que fui torpemente engañado, deseo para mi reparación hacerme esclavo de la madre de mi Jesús! ¡Cómo yo, en el primer hombre separado al principio de la comunión angélica, voy a merecer ser considerado como esclavo de la esclava y de la Madre de mi Señor! ¡Cómo yo, obra apta en las manos del sumo Dios, voy a conseguir estar ligado en la servidumbre continua de la Virgen Madre con devoción de su esclavitud!” 

Catecismo Ortodoxo 


El mito del minotauro



El Minotauro (toro de Minos) es una figura mitológica creada en la antigua Grecia. Con cabeza y cola de toro en un cuerpo de hombre, este personaje había poblado el imaginario de los griegos, causando temor y terror. Según el mito, la criatura vivía en un laberinto en la isla de Creta, que fue gobernada por el rey Minos.

Cuenta el mito que nació por causa de la falta de respeto de sus padres al dios de los mares, Poseidón. El rey Minos, antes de volverse rey de Creta, había hecho un pedido al dios para que él se hiciera rey. Poseidón, acepta el pedido aunque pide a cambio que Minos sacrifique, en su homenaje, un toro blanco que saldría del mar. Al recibir el animal, el rey quedó tan impresionado con su belleza que decidió sacrificar otro toro en su lugar, esperando que el dios no lo percibiese.

Muy molesto con la actitud del rey, Poseidón decidió castigar al mortal. Con este propósito hace que la esposa de Minos, Pasifae, se enamorase del toro. No solamente eso, ella terminó quedando embarazada del animal. Nació de esta unión el Minotauro. Desesperado y con mucho temor, Minos solicitó a Dédalos construir un laberinto gigante para atrapar a la criatura en sus caminos. El laberinto se construyó en el sótano del Palacio de Minos, en la ciudad de Cnosos, en Creta.

Después de ganar y dominar en la guerra, los atenienses, que habían matado a Androceo (hijo de Minos), el rey de Creta ordenó que fuesen enviados todos ellos (en total siete hombres y siete mujeres de Atenas) hacia el laberinto del Minotauro para ser devorados por el monstruo.

Después del tercer año de sacrificios, el héroe griego Teseo decide presentarse voluntariamente para ir a Creta a matar al Minotauro. A su llegada a la isla, Ariadna (hija del rey Minos) se enamora del héroe griego y decide ayudarlo, dándole un ovillo de hilo para que Teseo pudiera marcar el camino a la entrada y no perderse en el laberinto enorme y peligroso. Tomando todos los cuidados necesarios, Teseo se había escondido entre las paredes del laberinto y atacó al monstruo por sorpresa. Utilizando una espada mágica, que había ganado en regalo de Ariadna, puso fin a la vida de esa terrible criatura. El héroe ayudó a salvar a otros atenienses que estaban vivos dentro del laberinto. Dejó la escena siguiendo la senda dejada por la bola de estambre.

El mito del Minotauro fue uno de los más contados para la época de la antigua Grecia. Fue transmitido de generación en generación, principalmente de forma oral. Los padres lo contaron a los niños, los niños a sus nietos y así sucesivamente. Era una forma de los griegos para enseñar lo que pasaría a aquellos que faltasen el respeto o tratasen de engañar a los poderosos dioses.


Nota: gracias a la colaboración desinteresada de la Sra. Liliana Salgado Alarcón.


Felices Pascuas


Viaje Nostos a Grecia e Italia 2017



Estimados, enviamos en adjunto el recorrido y costos de nuestro viaje a Grecia e Italia programado para el 30 de Junio de 2017. Un recorrido que une la cuna de la civilización minoica y la Magna Grecia, recorriendo Italia y las hermosas islas griegas de Creta, Santorini, y Milos.

También en adjuntos, el viaje Cultural Nostos Dorado, para quienes quieren conocer Grecia en toda su grandeza cultural y belleza natural. 



Agradecemos difundan entre sus contactos

Cordialmente,


Asociación Cultural Helénica Nostos

 Avda. Belgrano 615  8vo J C.A.B.A.
Telefonos : 4639-4765 / 4343-4713   
facebook: nostos.argentina
BUENOS AIRES
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Aniversario Independencia de Grecia

 
 
Conmemoración del 196 aniversario de la Independencia de Grecia
Con el auspicio de la Embajada de Grecia
en
Biblioteca Nacional Argentina
Auditorio Jorge Luis Borges

Jueves 23 de Marzo de 19 a 21 hs

Presentación del Ballet Folclórico Tradicional Griego Eleftheria

Entrada libre y gratuita
Agüero 2502


Asociación Cultural Helénica Nostos

Centro Cultural Nostos: Juncal 2481/85 C.A.B.A.
Sede legal:Belgrano 615  8vo J C.A.B.A.

Telefonos : 4639-4765 / 4343-4713  / 4826-2777 

facebook: nostos.argentina
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Borges y Kazantzakis - Dos hombres y un laberinto



Jorge Francisco Isidoro Luis Borges Acevedo es porteño de nacimiento, y autodefinido como Griego nacido en el destierro. Nace en Buenos Aires el 24 de agosto de 1899 y fallece en Ginebra, Suiza, el 14 de junio de 1986.

Nikos Kazantzakis por su parte es griego de nacimiento y universal por vocación pero marcado a fuego por su Creta natal donde nace en el Heraclion (bajo dominio otomano), el 18 de febrero de 1883. Kazantzakis fallece en Alemania en Friburg, el 26 de Octubre de 1957.

La obra de ambos autores es universal y está caracterizada por la diversidad y genialidad de sus escritos, por la excepcional riqueza y manejo idiomático, por la abstracción ficcional, por su polimórfica creatividad e infinita fantasía, sustentada en una verdadera erudición sobre los temas que desarrollan, donde cobran vida y se replantean axiomas filosóficos de los grandes pensadores que los influenciaron respectivamente: Homero, Anaxágoras, Heráclito, desde el pasado, u otros como Dante, Nietzsche, Bergson, Carlyle, Chesterton, más recientes.

El resultado de esta simbiosis de elementos, se traduce en la belleza de su poiesis, que permite definir a un estilo borgeano o kazantzakiano de expresion, que le es característico para cada uno, y del que surgen coincidentemente temas, similitudes a la distancia y situaciones compartidas.

Ambos se pueden definir como los más exquisitos exponentes de la literatura contemporánea, Borges en lengua hispana y Kazantzakis en lengua griega.

Borges, atrapa y deleita, asombra y confunde al mismo tiempo y nos pone una lupa amplificadora en la mano para investigar junto a él, para interpretar las diferentes visiones simultaneas, los devenires imposibles o posibles, los místicos y los mágicos, para descifrar los enigmas que propone y para desandar los caminos, buscando una salida hacia la liberación que de seguro no existe. Todo esto en el intento de reconocer aquella idea que deliberadamente esconde detrás del relato. La metáfora y el mensaje oculto.

Por su parte, Nikos Kazantzakis es el filósofo griego de nuestros tiempos. Si bien sigue los lineamientos del pensamiento occidental lo hace a través del prisma de su mirada abarcadora y amplia: la llamada mirada cretense, que define con despiadada claridad, los conceptos inherentes a la conducta humana.

Desde el implícito cuestionamiento existencial, busca dar respuesta al sentido de la vida y la misión del hombre en ella, desnudando las conductas humanas y las reglas de ética y moral impuestas por los hombres, que rigen el comportamiento individual, colectivo y social.

En esa búsqueda permanente, Kazantzakis, viaja al interior de la esencia humana, la identifica y la despoja de sus ataduras y le indica un camino posible hacia su redención, que tambien puede no existir, mas lo vale el intento. En ese camino, la meta permanente y suprema es el encuentro con la libertad a través de la superación permanente, el ascenso, la ascesis, la síntesis, la creación, el grito liberador.

Ambos, Borges y Kazantzakis atrapan al lector dentro de un laberinto de papel, letras y tinta y lo obligan a buscar las salidas, aunque las mismas en definitiva no existan.

Desafían y provocan nuestra inteligencia permanente e irremediablemente, atrapándonos en su propio laberinto ilimitado e infinito de múltiples salidas y múltiples re-entradas sucesivas a la largo del tiempo.

DOS HOMBRES Y UN LABERINTO

Borges y el laberinto

El símbolo del laberinto forma parte del folklore literario de muchas culturas. En algunas, responden a rituales iniciáticos y en otras su valor radica en la búsqueda de la espiritualidad a través de la repetición de las formas y la meditación. Sin embargo, son los griegos quienes les dan un significado mágico, metafísico, una especie de lugar de encuentro con uno mismo, con el monstruo interior, con la propia conciencia, delimitando espacios que contienen a otros espacios que conducen a nuevos espacios y asi indefinidamente.

Borges cuenta:

“Yo descubro los laberintos en un libro de la casa Garnier de Francia, que estaba en la biblioteca de mi padre. Era un grabado muy curioso, que ocupaba toda una página y representaba un edificio, semejante a un anfiteatro. Recuerdo que tenía grietas y que se le veía alto, más alto que los cipreses y que los hombres que lo circulaban. Mi vista no era óptima, ya era muy miope, pero pensaba que si me ayudaba con una lupa podría ver un Minotauro adentro. Era, además, un símbolo de perplejidad, un símbolo del estar perdido en la vida ...”. (Respuesta de Borges a Roberto Alifano)

El recorrido del laberinto propone la utilización de algo no tangible como es el tiempo. Requiere definición de tiempo, concepto. Para los antiguos griegos, el tiempo tenía una doble naturaleza: el tiempo efímero de la vida: aion y el tiempo universal infinito del Chronos que devora al hombre. Uno contenido en otro sucesiva y eternamente.

El tiempo en Borges, reformula reiteradamente, el pensamiento de Heráclito y el “Panta Rhei”: la fugacidad de lo temporal, Todo fluye y todo cambia. El Tiempo, como sueño y el tiempo como laberinto.

Representa al tiempo eterno, sin fin:

“y la noche de Dios es infinita. Tu materia es el tiempo,
el incesante tiempo. Eres cada solitario instante”. "El ápice" (J.L.B.)

“El tiempo es la sustancia de que estoy hecho. El tiempo es un río que me arrebata, pero yo soy el río, es un tigre que me destroza, pero yo soy el tigre. Es un fuego que me consume pero yo soy el fuego. El mundo desgraciadamente es real. Yo desgraciadamente soy Borges”. Otras Inquisiciones (J.L.B.)

A veces, es el tiempo como sueño, el tiempo que hipnotiza y aturde en el laberinto que fluye y nos arrastra como un río… que como el Aqueronte conduce a la muerte,

“Mirar el río hecho de tiempo y agua
y recordar que el tiempo es otro río,
saber que nos perdemos como el río
y que los rostros pasan como el agua.

Sentir que la vigilia es otro sueño
que sueña no soñar y que la muerte
que teme nuestra carne es esa muerte
de cada noche, que se llama sueño.

Ver en el día o en el año un símbolo
de los días del hombre y de sus años,
convertir el ultraje de los años
en una música, un rumor y un símbolo,

ver en la muerte el sueño, en el ocaso
un triste oro, tal es la poesía
que es inmortal y pobre. La poesía
vuelve como la aurora y el ocaso.

También es como el río interminable
que pasa y queda y es cristal de un mismo
Heráclito inconstante, que es el mismo
y es otro, como el río interminable. "Arte Poética" (J.L.B.)

Museo Nikos Kazantzakis (Isla de Creta)


Por su parte, Nikos Kazantzakis utiliza el tiempo en el laberinto de la existencia de igual modo: sin principio ni fin, fluye. Lo refiere a su doble naturaleza, es decir “humana y divina”, vital o infinita, nuevamente el aion y el chronos para dar lugar a la vida, que Kazantzakis define como un efímero espacio de luz, ese mísero instante en el que debe el hombre cumplir su misión, entre dos abismos de oscuridad, que se desarrolla en un tiempo infinito.

“ Donde vamos, no preguntes. Asciende y desciende. No existe principio, no existe final. Existe solo este instante”. Ascética (N.K.)

“Fluye mi corazón. No solicito ni el principio ni el fin del mundo”. Ascética (N.K.)

"Venimos de un abismo oscuro, terminamos en un abismo oscuro. Al espacio de luz entre esos dos abismos lo llamamos Vida.

Así como nacemos, comienza nuestro regreso, al mismo tiempo, el inicio y el regreso, en cada instante morimos. Por eso muchos dijeron, el objetivo de la vida es la muerte.

Pero también, así al nacer, comienza el intento de crear, de componer, de transformar la materia en vida, en cada minuto nacemos. Por eso muchos dijeron: La misión de la vida efímera es la inmortalidad…

En nuestra corporalidad temporal, estas dos corrientes luchan: la ascendente, hacia la composición, la vida, la inmortalidad, y la descendente, hacia la descomposición, hacia la materia, hacia la muerte”. (Ascética, Salvatori Dei, N.K.)

“Vueltas el tiempo tiene y ruedas tiene el destino”. (Prólogo de Odisea, N.K.)


EL LABERINTO. EL TIEMPO COMO LABERINTO O EL LABERINTO DEL TIEMPO

El simbolismo y la metáfora del laberinto es un elemento recurrente tanto en la obra de Borges como en la de Kazantzakis. Una sucesión de pasadizos que se multiplican infinitamente uniéndose unos con otros que comunican hacia un falso núcleo central que vuelve a multiplicarse en tantos otros indefinidamente y que inclusive pueden multiplicarse en espejos.

Es el tiempo del viaje permanente y circular del Odiseo homérico en un mar que a manera de laberinto liquido, conduce infinitas veces al hombre-héroe, a infinitos y repetidos derroteros en la búsqueda de su destino (o sus destinos).

Los laberintos de ambos autores, podrán ser de piedra o de bronce, con o sin paredes. De aire, de agua o de fuego. Estrechos o amplios, tan amplios como el universo mismo, o tan vacíos como el desierto despoblado, o tan desordenados como el caos primitivo. También, inmensos e infinitos como el tiempo que atrapa a quien se atreva a entrar en él, en una especie de eterna espiral laberíntica. La magia se enciende al animarse a recorrerlos.

Borges nos dice en su cuento “Los dos reyes y los dos laberintos”:

"...Oh rey del tiempo y substancia y cifra del siglo! En Babilonia me quisiste perder en un laberinto de bronce con muchas escaleras, puertas y muros. Ahora el Poderoso ha tenido a bien que te muestre el mío, donde no hay escaleras a subir ni puertas que forzar, ni fatigosas galerías que recorrer ni muros que veden el paso. Luego le desató las ligaduras y lo abandonó en la mitad del desierto donde murió de hambre y sed. La gloria sea con aquel que no muere". (J.L.B.)

"No habrá nunca una puerta. Estás dentro
Y el alcázar abarca el universo
Y no tiene ni anverso ni reverso
Ni externo muro ni secreto centro.
No esperes que el rigor de tu camino
Que tercamente se bifurca en otro
Que tercamente se bifurca en otro
Tendrá fin. Es de hierro tu destino
Como tu juez. No aguardes la embestida del toro
Que es un hombre y cuya extraña
Forma plural da horror a la maraña de interminable
Piedra entretejida
No existe. Nada esperes. Ni siquiera
En el negro crepúsculo la fiera". "Laberinto" (J.L.B.)


El laberinto en Kazantzakis:

Kazantzakis nació a escasos kilómetros de distancia del sitio arqueológico de Knosos en Creta, donde se desarrolla el mito.

En Kazantzakis, el laberinto adopta la característica de un laberinto ritual, sagrado que puede ser recorrido como una espiral concéntrica ascendente, que al igual que una danza griega va desde afuera hacia adentro y desde adentro hacia fuera para hallar en el centro mismo la explicación al misterio. Trayecto y recorrido se complotan para nunca dilucidar el misterio del laberinto, porque dilucidando el misterio, desaparece la intrincada trama.

En su tragedia Teseo (1953):

“Ariadna: Si desciendes estás perdido, mi bienamado. Estás perdido aunque aciertes a escapar de las mandíbulas de Dios, te extraviarás en los meandros del laberinto y no verás nunca jamás la luz.

(Silencio, Teseo toma la mano de Ariadna)

Teseo: Ariadna, Ariadna, tú que quieres ser mi compañera, escucha: un pájaro ha atravesado la mar y se ha posado en mi país. El pájaro me ha contado que tú posees una madeja mágica

Ariadna: No lo creas Teseo, es una fábula. Esa madeja mágica es mi cerebro. Yo lo devano y lo encuentro en el camino

Teseo: Toma mi mano Ariadna, devana tu cerebro y guíame”.

El hilo devanado del cerebro de Ariadna (¿su inteligencia, quizás?) arrastraba a Teseo al centro del laberinto y de allí hacia fuera como en una danza. Ariadna encabeza esta danza con un hilo conductor especial ya que tiene dos cabos intercambiables que pueden ser utilizados como principio y final.

Tal vez por eso, los cuentos griegos a modo del “había una vez”, de nuestros cuentos, comienzan diciendo fino hilo rojo atado….

EL MINOTAURO - EL MISTERIO Y EL HILO CONDUCTOR

Volviendo al comienzo del cuento griego….

…Fino hilo rojo que Ariadna entrega a Teseo, fino hilo rojo que Teseo ata a los cuernos del minotauro, ese fino y misterioso hilo rojo llega a manos de Borges que lo toma y continúa… con la historia que no tiene fin… nos dice en el "Hilo de la Fábula":

“El hilo que la mano de Ariadna dejó en la mano de Teseo (en la otra estaba la espada) para que éste se ahondara en el laberinto y descubriera el centro, el hombre con cabeza de toro o, como quiere Dante, el toro con cabeza de hombre, y le diera muerte y pudiera, ya ejecutada la proeza, destejer las redes de piedra y volver a ella, a su amor.

Las cosas ocurrieron así. Teseo no podía saber que del otro lado del laberinto estaba el otro laberinto, el de tiempo, y que en algún lugar prefijado estaba Medea.

El hilo se ha perdido; el laberinto se ha perdido también. Ahora ni siquiera sabemos si nos rodea un laberinto, un secreto cosmos, o un caos azaroso. Nuestro hermoso deber es imaginar que hay un laberinto y un hilo. Nunca daremos con el hilo; acaso lo encontramos y lo perdemos en un acto de fe, en una cadencia, en el sueño, en las palabras que se llaman filosofía o en la mera y sencilla felicidad”. Knosos, 1984.

El hilo asegura el recorrido con éxito del laberinto. El hilo asegura el encuentro con el monstruo que alberga en su interior y espera la redención:

La retención de la bestia-Minotauro es explicada por Borges en la "Casa de Asterión":

“Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal. Oigo sus pasos o su voz en el fondo de las galerías de piedra y corro alegremente a buscarlos. La ceremonia dura pocos minutos. Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos. Donde cayeron, quedan, y los cadáveres ayudan a distinguir una galería de las otras. Ignoro quiénes son, pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor, Desde entonces no me duele la soledad, porque sé que vive mi redentor y al fin se levantará sobre el polvo. Si mi oído alcanzara los rumores del mundo, yo percibiría sus pasos. Ojalá me lleve a un lugar con menos galerías y menos puertas. ¿Cómo será mi redentor?, me pregunto. ¿Será un toro o un hombre? ¿Será tal vez un toro con cara de hombre? ¿O será como yo?

El sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba ni un vestigio de sangre.
-¿Lo creerás, Ariadna? -dijo Teseo-. El minotauro apenas se defendió”.

Mientras que Kazantzakis lo redime de este modo en El palacio de Knosos:

“...Era un monstruo impresionante, que se encontraba prisionero desde épocas lejanas en el palacio. Su cuerpo era cuerpo de hombre, su cabeza sin embargo, era cabeza de toro. No comía nada todo el año, solo cada primavera tenían que traerle siete jóvenes muchachos y siete jóvenes doncellas. Luchaba con ellos, los atrapaba, los soltaba, los volvía a atrapar y jugaba como el gato con los ratones y finalmente se devoraba”.

“...El Minotauro lo miró con ojos enrojecidos, llenos de sangre. Dos cuernos retorcidos crecían entre sus cabellos y resplandecían a la luz del farol. Y su cuerpo no era un cuerpo de hombre, era verde e hinchado, como enfermo. Dos gruesas cadenas rodeaban sus tobillos hinchados. Por un momento Teseo dudó. “¿Es este el horrible monstruo? Se preguntó.- Este es un ser enfermo, feo, no es hombre ni es bestia-: Un sentimiento de piedad aplacó su corazón….-¿Puedes hablar? Horrible bestia, ¿puedes hablar?

Un ligero rugido se escuchó, como un lamento. Y se escucharon rechinar los dientes de la bestia….”


Apéndice:

Grecia para Borges

“Somos griegos nacidos en el destierro”.

De esta manera se autodefine Borges en una entrevista radial realizada en la Fm La Tribu por la periodista Gloria López, poco antes de su muerte:

“Mi padre decía que todos éramos griegos. Es verdad, somos griegos nacidos en el destierro”. Pero también los primeros filósofos de la Magna Grecia habían nacido en el destierro en el Asia Menor, en Sicilia. Ahí empezaron a pensar y ahí se inició esa aventura que es la historia de Occidente, de la cual nosotros somos una parte, una parte mínima, desde luego, pero una parte”.

Borges en Creta

Borges visita la isla de Creta, patria menor de Kazantzakis, en mayo de 1984, para recibir el título de Doctor Honoris Causa de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Creta. Sus autoridades y consejo académico ansiosos esperan conocer al gran escritor que ha indagado en el significado del destino del hombre utilizando entre otros elementos, los mitos griegos y en particular al mito cretense.

Borges, recibe la mención honorífica lamentándose específicamente por no hablar en griego, pero dedica en su discurso un lugar particular al recuerdo hacia su padre y la aporia de Zenón de Aquiles y la tortuga, y expresa su agradecimiento por estar en la misma tierra del laberinto que inspiró su obra y su vida.

La impresión que le genera el haber estado en esta tierra la refleja en su "Laberinto de Creta":

“Este es el laberinto de Creta. Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro. Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro que Dante imaginó como un toro con cabeza de hombre y en cuya red de piedra se perdieron tantas generaciones. Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro que Dante imaginó como un toro con cabeza de hombre y en cuya red de piedra se perdieron tantas generaciones como María Kodama y yo nos perdimos. Este es el laberinto de Creta cuyo centro fue el Minotauro que Dante imaginó como un toro con cabeza de hombre y en cuya red de piedra se perdieron tantas generaciones como María Kodama y yo nos perdimos en aquella mañana y seguimos perdidos en el tiempo, ese otro laberinto.”


BORGES Y LA GRECIA DEL DESTIERRO (CON LOS GRIEGOS DE BUENOS AIRES)

En el salón de baile de Taki, en Montevideo 693 casi esquina Córdoba, en el corazón del centro porteño, Jorge Dermitzakis junto a su esposa Angélica, enseñaban danzas griegas a la esposa de Borges, María Kodama. Borges la acompañaba, se sentaba en el fondo del salón, solitario y en silencio apoyado sobre su bastón escuchaba la música. Su legendaria presencia, inspiraba respeto. La ceguera, lo obligaba a seguir en tinieblas los pasos de su querida María, que solo eran iluminados por su imaginación y acompasados por la mágica armonía de la música griega.

“Siempre llegaba temprano, hasta una hora antes, e impregnaba su espíritu con las notas del hasapiko”. Asi lo relata el maestro Dermitzakis quien no deja de comentar a quienes lo conocemos y admiramos, esta inolvidable experiencia que atesora…aunque lamentando no haber sacado nunca una foto que lo documente. La pasión del maestro Borges por la música griega se hace creciente. La melodía pone a danzar en su mente las palabras de aquel poema de Seferis que lo conmueven… “Donde quiera que vayas Grecia te hiere…”. Y él, como buen griego, en el destierro podía entender el significado de esta frase.

Dermitzakis se sigue lamentando por no tener esa foto. Lo que no se dio cuenta es que Borges, prefirió un recuerdo que podría ser compartido por ambos, en igualdad de condiciones, no una foto que impactara en las retinas, sino un poema que llegase al corazón. …Y nos deja este poema publicado el 11 de abril de 1985 en el diario Clarín:

"MÚSICA GRIEGA", de Jorge Luis Borges

“Mientras dure esta música,
seremos dignos del amor de Helena de Troya.
Mientras dure esta música,
seremos dignos de haber muerto en Arbela.
Mientras dure esta música,
creeremos en el libre albedrío,
esa ilusión de cada instante.
Mientras dure esta música,
seremos la palabra y la espada.
Mientras dure esta música,
seremos dignos del cristal y de la caoba,
de la nieve y del mármol.
Mientras dure esta música,
seremos dignos de las cosas comunes,
que ahora no lo son.
Mientras dure esta música,
seremos en el aire la flecha.
Mientras dure esta música,
creeremos en la misericordia del lobo
y en la justicia de los justos.
Mientras dure esta música,
mereceremos tu gran voz Walt Whitman.
Mientras dure esta música,
mereceremos haber visto,
desde una cumbre,
la tierra prometida”.




Autora: Dra. Cristina Tsardikos

Nota del editor: por el cumpleaños número 134 del escritor cretense y en memoria del insigne, reconocido maestro de las letras latinoamericanas, Jorge Luis Borges. 


Autores y Maestros Cristianos

Orígenes de Alejandría 



Fuente: Nicolás Zernov. Cristianismo Oriental. Oxford, 1961.

Autores y Maestros de la Iglesia en los Siglos II y III

Desde los primeros siglos conocemos dos tipos de caudillos eclesiásticos: los mártires, que dieron testimonio de su religión sufriendo, y los apologistas, que escribieron en defensa de sus creencias.

Entre los mártires, San Ignacio de Antioquía (muerto entre 107-117) es la más viva figura. Poco se sabe de sus orígenes, de su conversión e incluso de las circunstancias que condujeron a su arresto y condenación, pero todavía podemos oír su voz regocijándose al borde del martirio y poseemos en sus escritos una singular revelación del estado mental del mártir. El anciano obispo escribió siete epístolas durante su lento y doloroso viaje, preso en cadenas, de Antioquía, el lugar de su nacimiento en Cristo, a Roma, la escena de su muerte. Dirigió sus cartas a diferentes comunidades cristianas, exhortándolas a permanecer fieles al Evangelio y a obedecer y a venerar a sus maestros y pastores. En su Epístola a los Romanos dijo: "Escribo a todas las Iglesias y hago saber a todos mi última voluntad, que deseo morir libremente por Dios, si no lo evitáis al menos. Os suplico que no malgastéis condolencia alguna por mi causa. Dejadme ser cebo para los animales salvajes, al objeto de que me hallen como el puro pan de Cristo, o más bien que incite a los animales salvajes a convertirse en mi tumba, sin dejar que nada de mi cuerpo sea un peso para nadie después de mi muerte. Entonces seré discípulo de Jesucristo en el verdadero sentido de la palabra, cuando el mundo no vea ya ni siquiera mi cuerpo. Rogad por mí a Cristo, para que mediante estos instrumentos sea un grato sacrificio a Dios."

En la última parte de la misma epístola escribió: "De Siria a Roma lucho con los animales salvajes por tierra y mar, de noche y día, sujeto a diez leopardos, quiero decir a una banda de soldados que, aunque tratados con amistad, se hacen tanto más crueles. Sin embargo, por medio de estas injurias me estoy convirtiendo en un verdadero discípulo. Que nada visible o invisible me impida alcanzar a Jesucristo. Venid vosotros, el fuego, la cruz, la lucha con los animales salvajes, la cercenadura y el desplazamiento, la dislocación de huesos, la mutilación de mis miembros, la trituración de todo mi cuerpo; vengan sobre mí todos los perversos tormentos del diablo, pero dejadme gozar la presencia de Cristo."

La epístola de un testigo de vista, describiendo el martirio del más joven contemporáneo de San Ignacio, San Policarpo, obispo de Esmirna (muerto en 156), y algunos de sus compañeros, presenta un cuadro similar de exaltación y fortaleza. El autor anónimo escribió: "No se puede por menos que admirar su nobleza y resistencia y amor al Maestro. Hablo de los hombres a quienes de tal modo torturaron con el látigo, que sus cuerpos quedaron abiertos hasta las venas y arterias. Sin embargo, lo resistieron, hasta el punto de que todos los que estaban viéndoles se apiadasen y se lamentasen de su suerte. Ninguno de ellos suspiró ni gimió, pues el Señor se hallaba a su lado y les consolaba." Estos documentos contemporáneos revelan el dilema con que se enfrentaban las autoridades romanas, que deseaban desacreditar el cristianismo y afirmar el derecho del Estado a dominar las creencias de sus ciudadanos, pero nunca tuvieron intención de hacer héroes y mártires. En muchas ocasiones la persecución produjo resultados opuestos, elevando el prestigio de la nueva religión y atrayendo la atención hacia ella de círculos más dilatados.

La contienda entre los paganos y los cristianos no se limitó, sin embargo, al reino donde el verdugo y el carcelero tenían la última palabra. Los antagonistas chocaban también en la esfera del argumento intelectual. Varios autores cristianos trataron de explicar a los paganos eruditos el fundamento de su creencia en la Encarnación. Entre estos defensores del cristianismo los más destacados fueron Clemente de Alejandría (150-215) y Orígenes (185-253).

La última parte del siglo II y la primera mitad del III fueron épocas de una poderosa revivificación en la filosofía helenística. No obstante, había cambiado su temple, pues había adquirido una distinta inclinación religiosa, e incluso su mayor representante, Plotino (muerto en 270), se consideraba como maestro religioso. Al mismo tiempo el misticismo oriental conquistó a algunas de las mejores mentes. La India atrajo una curiosidad especial y muchos buscadores esperaban encontrar la iluminación en la tierra de los brahmanes y faquires.

Las cuestiones de que se preocupaban estos intelectuales se centraban en la naturaleza de Dios, en el fin del universo físico y en su relación con el invariable mundo espiritual. Su atención se dirigió también al problema del origen del mal y al destino del alma inmortal después de su separación del cuerpo mortal. Era popular el sincretismo y muchos autores trataron de conciliar el Antiguo Testamento con los escritos de Platón y Aristóteles. Un autor popular de esa época, Numenio, describió a Platón como a "Moisés hablando griego."

Esta revivificación religiosa y filosófica fortaleció la oposición pagana a la Iglesia. Un número de autores tales como Celso, Filostrato, Numenio y especialmente Plotino y su discípulo Porfirio atacaron a los cristianos basándose en su desviación del sano fundamento expuesto por los filósofos griegos y en su preferencia por los escritos de los oscuros profetas y maestros hebreos. El siglo ni vio el último y decidido asalto intelectual de la cultura clásica contra el cristianismo. En este difícil período, la Iglesia encontró un número de elocuentes campeones que no sólo defendían las enseñanzas del Evangelio con éxito, sino que contraatacaban también con vigor y convencimiento. Los enemigos paganos del cristianismo confiaban en su superioridad, pues basaban sus argumentos en ideas filosóficas y científicas contemporáneas. Los apologistas cristianos parecían anticuados, pero su independencia del pensamiento corriente resultó ser de provecho en muchas ocasiones. Por ejemplo, Plotino se burló de ellos por negar que el sol y las estrellas tenían una inteligencia más elevada que los hombres; tal actitud le parecía un evidente absurdo. Su defensa del politeísmo contra el monoteísmo también utilizaba argumentos que pronto perdieron su atracción.

El principal encuentro entre los filósofos cristianos y sus rivales paganos tuvo lugar en Alejandría, la ciudad más culta del Imperio. Sus academias y escuelas, el Museo, el Serapeum, el Sebastion atraían estudiantes de todas las partes del mundo donde eran estudiadas y admiradas la retórica y filosofía griegas. Además, hacía mucho tiempo que era centro de erudición judía. Filón (20 años antes de J.C.-50 de la era del Señor) y Josefo (37-100 de la era del Señor) trabajaron allí, y la traducción griega del Antiguo Testamento, la Versión de los Setenta, se había realizado en Alejandría. Los cristianos, siguiendo el ejemplo de los griegos y judíos, fundaron su famosa Escuela Catequística en esa célebre ciudad. Un número de destacados maestros, Panteno (200), Heracleo (247), Dionisio (265), Teognosto (280), Pierio (310), Pedro (311), Dídimo el Ciego (398) y Rodón mantuvieron un alto nivel de instrucción durante más de doscientos años. Pero Clemente y Orígenes fueron los más insignes de estos maestros.

Es probable que Clemente naciera alrededor del año 150 de la era del Señor Atenas, donde se crió como un devoto pagano y recibió una excelente educación. Hay cierta evidencia de que estaba relacionado con la familia imperial, como atestigua su nombre completo Tito Flavio Clemente. Se trasladó a Alejandría a la edad de treinta años, y allí comenzó ante su brillante carrera como principal apologista y cabeza de la Escuela Catequista algo después del año 190.

La persecución iniciada en 202 por Septimio Severo (193-211) le obligó a salir de Egipto. En el 211 apareció como maestro muy venerado en Capadocia, donde fue obispo uno de sus antiguos discípulos, Alejandro; murió allí alrededor del 215.

Clemente fue un autor perfecto, poéticamente dotado de un extraordinario alcance intelectual. No sabía latín, pero su griego era inmaculado. Aunque la mayoría de sus libros se han perdido o perviven en pequeños fragmentos, tres de sus principales obras están completas y nos ayudan a comprender el clima filosófico de Alejandría y la forma como Clemente presentaba el cristianismo a sus oyentes mundanos. En el primero de estos libros, el Protrepticos (Exhortación), expone la inconsistencia de la mitología pagana, y pide a sus lectores que escuchen al Dios vivo hablando por medio de los profetas y revelándose en el Logos Encarnado El segundo libro, Paidagogos (El Instructor), introduce a los lectores en la doctrina cristiana. El tercero, Stromateis (Miscelánea), inicia a los investigadores en los misterios de la Nueva Revelación.

Clemente amaba y respetaba la filosofía griega, consideraba a Platón como precursor de Cristo, citaba a Sócrates y a Pitágoras en apoyo de la verdad de la enseñanza cristiana, y consideraba la historia de los imperios orientales como una preparación providencial de la venida del Mesías. Pero estaba convencido de que las preguntas que formulaban los filósofos de la antigüedad únicamente podían hallar sus verdaderas respuestas en el mensaje del Evangelio, y que los viejos mitos y leyendas de Grecia se habían anticuado, a causa de la Revelación cristiana. "Ya se han anticuado las fábulas," escribió Clemente, "y ya no es Zeus una serpiente, ni es un cisne, ni un águila, ni un enamorado furioso. Ya no vuela, ni ama a los muchachos, ni besa, ni actúa con violencia." Aún estaba vivo el paganismo tradicional; se resistía ferozmente al avance cristiano; pero se había debilitado su vitalidad, pues la frivolidad moral y la inconsistencia de sus mitos le privaban de dignidad, autoridad y poder.

Clemente veía en el cristianismo la realización de todo lo que era mejor el mundo helenístico; consideraba al ser humano como el ser más perfecto creado por Dios. Escribió: "El hombre es un noble himno a Dios, inmortal, basado en la justicia. En él están grabados los oráculos de la verdad; pues si no es en el alma sabia, ¿dónde se pueden escribir la verdad, o el amor, o la reverencia, o la ternura? Los que llevan estos caracteres divinos inscritos y sellados en sus almas juzgan que tal sabiduría es un hermoso puerto de partida para cualquier viaje que emprenden y que esta sabiduría es también un puerto de paz y promesa de un seguro retorno."

Clemente consideraba "la vida como sacra festividad," pudiéndose considerar eso como un trasunto de su pensamiento. Es curioso que sonase esta nota optimista y valiente en el momento en que los cristianos de todo el Imperio se enfrentaban con el martirio.

Clemente estableció los fundamentos de la apologética cristiana, pero fue Orígenes quien completó su sistema, al sucederle en la Escuela Catequística. Orígenes nació en Alejandría en el año 185. Su padre, Leónidas, era griego, hombre de riqueza y erudición. Su madre era natural de Egipto, y ambos padres eran cristianos convencidos. La familia poseía una gran biblioteca que introdujo al joven Orígenes en el mundo de la cultura clásica. De muchacho, impresionaba a todos con sus inusitadas facultades intelectuales, la madurez de su juicio y su insaciable deseo de información. A la edad de diecisiete años, hizo frente a la gran crisis de su vida cuando su padre fue arrestado y martirizado, confiscada la magnífica biblioteca y arruinada la familia. Orígenes anhelaba compartir la corona de martirio de su padre, pero le perdonaron la vida. Comenzó a enseñar filosofía pagana y doctrina cristiana y a pesar de su juventud adquirió pronto reputación de ser un capacitado maestro. Continuó sus propios estudios y se unió a la escuela de Amonio Sacas, antiguamente cargador de muelle en Alejandría, más tarde convertido al cristianismo, si bien finalizaba su carrera como neoplatonista en oposición a la Iglesia. Amonio no ha dejado escritos, pero su excelencia como maestro se ve probada por el hecho de que dos de los más grandes pensadores religiosos del siglo, Orígenes y Plotino, fueron enseñados y adiestrados en su escuela y contrajeron una inextinguible deuda con él.

La creciente popularidad de Orígenes provocó celos locales y le obligó a salir de Alejandría en el año 231. Trasladó su escuela a Cesárea, donde continuó enseñando durante otro período de nueve años. En 240 le encarcelaron y le torturaron de una manera salvaje. Al final de la persecución le pusieron en libertad, pero su salud estaba agotada y murió en 253, a la edad de sesenta y ocho años, en Tiro.

Orígenes era hombre de asombrosa aplicación. Pasaba todas las noches escribiendo, y los días dando conferencias, ya que consideraba que la comunicación verbal era una forma eficaz en su tiempo para propagar sus ideas y en especial la Palabra de Dios. Se supone que escribió más de 6 000 libros (¡), preferentemente comentarios sobre las Sagradas Escrituras. Muchos de ellos fueron quemados durante las persecuciones y confiscaciones que sufrió en vida, a causa de las discrepancias por parte de sus opositores de las posiciones teológicas e ideas por él sostenidas. Fue el primer doctor bíblico, y durante veintiocho años trabajó constantemente en un examen crítico del Antiguo Testamento. Su dedicación, su perseverancia en la exégesis bíblica tuvo como resultado los cincuenta volúmenes de su Hexapla, que contenía seis textos paralelos del Antiguo Testamento en hebreo y en traducciones griegas. Su curiosidad, su ansia de saber y de interpretar la Palabra de Dios y adaptarla al contexto de su época no conocía límites. Sostenía que escribir era una forma de orar y de ejercer la propagación del mensaje bíblico, no solamente entre los intelectuales de la época sino también en el mismo pueblo. Le interesaban todos los aspectos de la vida cotidiana y todos los problemas filosóficos, exigiéndose de darse una respuesta a sí mismo y a las demandas que asiduamente le hacían. Sostenía que en la medida que él con fe se exigiera a sí mismo y diera resultados confiables ante las demandas probaría que la Gloria de Dios no eran elucubraciones teóricas sino la acción del Espíritu Divino que en él se manifestaba. Combinaba una intrépida honradez intelectual con una completa dedicación al cristianismo. Su ardiente naturaleza le impulsaba a extremos de mortificación propia; en un súbito impulso se castró (como un símbolo de su lucha contra los deseos sexuales y tentaciones mundanas) mientras se hallaba todavía en la flor de su juventud, acto que lamentó posteriormente en la vida y que fue utilizado en contra suya por sus críticos.

Orígenes era un original y poderoso pensador y podía discutir contra los enemigos del cristianismo con pleno conocimiento de la filosofía y ciencia griegas. Era también un destacado maestro y apologista que no sólo instruía, sino que también formaba las personalidades de sus discípulos. Por la influencia filosófica que había recibido de los griegos sostenía que la sabiduría no solamente había que amarla transmitiéndola en discursos o escritos, sino que había que buscarla incesantemente y aun más: había que ayudar a aquellos que le interesaban que se transformaran en maestros, es decir que aprendieran a pensar y a practicar lo que pensaban. Uno de los más ilustres de éstos, San Gregorio Taumaturgo, obispo de Neocesárea (213-70), describió los años que pasó en la escuela de su amado maestro, con profunda gratitud y ardiente afecto. Escribió: "Orígenes coleccionó, para nuestro provecho, todo lo que cada filósofo tenía que ofrecer en verdad y utilidad para la edificación de la humanidad. Pero no quería que nos encariñásemos con un solo maestro, por sabio que le considerasen los colegas de su época. Orígenes nos enseñó a adorar únicamente a Dios y a venerar a sus santos profetas."

En un pasaje del panegírico dedicado a Orígenes, se ocupó de la inspirada calidad de la interpretación que su maestro hacía de las Sagradas Escrituras: "El Rector Universal, que habla por medio de los profetas, amados de Dios, y que inspira todas las obras proféticas, todo discurso místico y divino, concedió a Orígenes el honor de ser su amigo y lo estableció como maestro. Aquellas cosas que Dios expresaba por medio de otros de un modo enigmático, las revelaba Orígenes de una manera clara e inteligible. Las interpretaciones que Orígenes hacía de las Escrituras eran inspiradas por el Espíritu Santo, pues nadie puede comprender plenamente la voz profética, a menos que le guíe y le ayude el mismo Espíritu que habló por medio del Profeta." Para su defensa del cristianismo Orígenes utilizó mucho de lo que habló en la filosofía griega, e incorporó a su sistema ideas que han permanecido fuera de la principal tradición de la Iglesia, como la preexistencia de todas las almas (influencia neoplatónica de las reminiscencias de las ideas y de las almas en otro mundo), que creía que fueron creadas iguales y eternas al mismo tiempo. Orígenes consideraba la vida terrenal del ser humano como un período de purificación y prueba para los espíritus celestiales que no habían hecho una clara elección entre el bien y el mal; también se aventuró a opinar que finalmente se salvarán todos los seres humanos.

El conocimiento sin par que tenía Orígenes de la filosofía clásica provocó ataques contra él desde dos lados. Los oponentes paganos del cristianismo, como Porfirio, se indignaron porque Orígenes, hombre de tanta erudición, fuese cristiano. Porfirio escribió: "Orígenes vivía como cristiano, pero pensaba como griego y aplicaba las artes griegas a una creencia extraña." Sus críticos cristianos objetaban que, siendo cristiano, tomaba demasiado de la filosofía pagana. Sin embargo, Orígenes pudo combinar, de un modo verdaderamente creador, su fe cristiana y su educación clásica.

Uno de sus más célebres libros fue la réplica a Celso (cerca del año 180), distinguido romano y decidido crítico de los cristianos. Celso era un hombre educado, que había estudiado literatura cristiana. Presentó un número de objeciones a la veracidad de los Evangelios, que repitieron muchos oponentes posteriores del cristianismo. Celso deploraba la difusión de la nueva religión: según él, había minado los cimientos del Imperio Romano. Ridiculizó el Antiguo Testamento diciendo que estaba lleno de milagros y fábulas increíbles. Negó el nacimiento virginal del Mesías e insistió en que la historia de la resurrección, inventada por mujeres histéricas, había sido hábilmente utilizada por los Apóstoles. Celso describía a los cristianos como agentes artificiosos y subversivos, que penetraban en las casas de los opulentos y seducían a las mujeres y a los niños con su pervertida fe cuando el dueño de la casa se hallaba lejos del hogar.

Se ha hecho clásica la réplica de Orígenes a estas acusaciones. Preguntó a Celso si los hombres que engañaban deliberadamente a otros estarían dispuestos a morir como mártires en testimonio de su propia mentira, y también cómo podría alterar una mentira las vidas de los hombres y elevarlos moral e intelectualmente a un nivel previamente inaccesible. Celso había terminado su tratado con una apelación dirigida a los cristianos para que renunciasen a su religión y se convirtiesen en leales ciudadanos del Imperio. Las últimas palabras de Orígenes expresan la esperanza de que los gobernantes del Estado romano se convertirán y reconocerán la supremacía de la Ley divina que reveló Cristo; este deseo se realizó unos setenta años más tarde.

La comunidad cristiana en el Oriente evolucionó intelectualmente bajo la enseñanza inspiradora de Orígenes. Más que ningún otro, preparó a sus miembros para las nuevas y más complejas tareas con que se enfrentaron después del reconocimiento de la Iglesia por el Imperio.